David Navarro se prepara para el último esfuerzo hacia la salvación

David Navarro se prepara para el último esfuerzo hacia la salvación

David Navarro se enfrenta el sábado a su última oportunidad para lograr la salvación y ha comentado esta mañana la situación del equipo, que se ha visto afectada por las recientes pintadas encontradas en las casas de algunos futbolistas.

“El tema de las pintadas es complicado porque ya no se trata solo de ti, sino de tu familia, que puede sentir miedo. Es una cuestión muy delicada. Dije desde el primer día: o somos nosotros o no será. Y no estoy diciendo que si las cosas salen mal, haya licencia para hacer algo. Al final, el Real Zaragoza es mucho más grande que todos nosotros. Si algo sale mal, la afición, cuando el Zaragoza recupere su grandeza deportiva, que lo hará más pronto que tarde, se olvidará de esto. Pero para los que estamos en primera línea, este dolor es para siempre. Y no quiero vivir con ese dolor. Cuando pierdes a un familiar, el tiempo no cura el dolor, te enseña a vivir con él. Y yo no quiero vivir con este dolor; haré todo lo posible hasta el final. No nos vamos a rendir, ni permitiré que nadie se rinda”, afirmó.

No obstante, el aragonés reconoció entender “el dolor y la frustración de la gente, y que eso, en momentos determinados, puede llevar a hacer cosas que no solo no son correctas, sino que algunas son delitos. Si la afición del Real Zaragoza pierde el rumbo, estamos perdidos”.

Tampoco escatimó críticas sobre los arbitrajes: “Tengo muy presente el penalti que no nos pitan en el Leganés. Y el penalti a favor en Mirandés que no le sacan roja, cuando esa misma semana en Santander sí se la sacan por menos. Además, no se le mostró la segunda amarilla al jugador del Granada el otro día. Cuando me encuentre en persona con alguien relacionado con esto, se lo diré a la cara porque no me voy a callar. Estas decisiones han podido ser determinantes. Han sido una tras otra”.

Sobre las cuentas, David Navarro volvió a hacer cálculos: “En su momento dije que había que ganar uno de cada dos partidos; con eso se harían 45 puntos. Con esa cifra es posible que se logre la salvación, pero no sé qué va a suceder. Con 35 sé que no, y con 38 tampoco. Y con 41 será difícil. Por lo tanto, necesitamos sacar al menos tres puntos, pero para llegar a esos tres, primero hay que conseguir uno. Y el uno nos ha costado conseguirlo en los últimos seis partidos”.

Los jugadores tocados también son motivo de preocupación: “Hoy no entrenan Rober, Francho, Aguirregabiria, Saidu, Bakis ni Paul. La idea es que puedan estar el tiempo que sea necesario de cara al partido. Las situaciones son diferentes. Lo de Rober es una fascitis y lo que buscamos es no dar pasos atrás. Hay una merma física, pero llevamos así un mes y medio”.

Juegue quien juegue, solo importa ganar, a pesar de la baja moral del equipo: “El dolor acumulado de estos últimos partidos y la situación hacen que la frustración sea doble. Cuando parecía que todo iba bien, volvemos al punto de partida. Pero aún tenemos vida. Debemos intentar abstraernos de todo lo que sucede alrededor. Guardar ese dolor, ignorar lo que está ocurriendo y centrarnos en el Valladolid. Porque ahora sí que sí, todo va hacia el sábado. Creo que estamos fallando más en el aspecto mental, con ciertas desconexiones que nos han llevado a encajar goles evitables. Hemos dejado escapar 6 o 7 puntos por errores debido a estas desconexiones”.

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