El Almería enfrenta una crisis de juego y resultados

El Almería enfrenta una crisis de juego y resultados

El Almería acumula ya dos meses de competición sin encontrar su juego , sumido en una crisis de rendimiento y resultados que resulta verdaderamente preocupante. Cada semana se evidencian claros signos de involución, y nadie logra explicar qué le sucede a un equipo que cuenta con una de las mejores plantillas de la categoría, prácticamente renovada durante el verano y reforzada nuevamente con fichajes de nivel en el mercado invernal.

La excusa de las lesiones ya no es válida , mientras la entidad indálica se encuentra en una preocupante caída libre que la ha llevado a rozar la pérdida de los puestos de playoff. Todo esto bajo la dirección de Rubi, quien hasta ahora no ha encontrado la fórmula para cambiar la dinámica negativa.

Los números son contundentes . Los rojiblancos han conseguido 8 puntos de los últimos 27 posibles , con solo dós victorias en nueve jornadas y tres partidos consecutivos sin ganar . Actualmente, el Almería ocupa el sexto lugar con 36 puntos y, aunque se mantiene a solo tres del segundo clasificado, el Castellón, comienza a sentir la presión de equipos como Sporting (36), Córdoba y Burgos (35) y Cádiz (34), que ya se asoman por el retrovisor.

Además, se suma el desorden defensivo , con 33 goles encajados en 23 jornadas (cuatro más que a estas alturas de la temporada pasada), la inoperancia del centro del campo, que permite a los rivales imponer su plan de juego, y un ataque en mínimos, incapaz de generar ocasiones claras en los últimos tres encuentros.

Rubi, en la cuerda floja

El discurso del técnico catalán también está bajo la lupa . Sus últimas ruedas de prensa han incrementado el descontento de una afición cansada de ver los mismos declives temporada tras temporada. Especialmente polémicas fueron sus declaraciones tras la derrota en Ipurua, donde Rubi ofreció un análisis completamente opuesto al sentir general, sin apenas autocrítica y defendiendo que su equipo había merecido un empate que habría sido injusto. Frases como “no creo que nos haya faltado mucho más que algo de acierto en los metros finales” o “hemos tenido cuatro controles decisivos dentro del área que se nos han ido y eran ocasiones muy claras” solo sirvieron para aumentar la distancia con la grada.

Cuando un entrenador asegura en la previa de un partido que conoce el diagnóstico, que se trabaja en él desde hace días, y el equipo empeora jornada tras jornada, algo falla. O el diagnóstico no es el correcto o el tratamiento no está funcionando. Lo evidente es que el Almería actual es una sombra del equipo que brilló en octubre y noviembre, y el crédito de Rubi, a pesar de ser un técnico histórico del club, comienza a agotarse.

La dirección deportiva, por ahora, mantiene la calma en medio de la tormenta . La destitución del entrenador no está sobre la mesa en este momento, pero un nuevo tropiezo ante el Ceuta en casa el próximo domingo podría precipitar una decisión drástica por parte de los máximos dirigentes de la UDA.

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