El Almería pierde su plaza de ascenso directo tras una nueva derrota

El Almería pierde su plaza de ascenso directo tras una nueva derrota

El Almería ha perdido la plaza de ascenso directo que había recuperado hace apenas cinco días, tras cuatro meses de intensa lucha. Al igual que ocurrió a principios de noviembre, el equipo no ha logrado mantener su posición privilegiada más allá de una jornada. Ante la mínima exigencia competitiva, el equipo muestra una preocupante falta de solidez y competitividad para aferrarse a las dos primeras posiciones. Así, todo el esfuerzo realizado hasta ahora se desvanece rápidamente, como volvió a suceder ayer en el Ibercaja Estadio.

A pesar de llegar motivado tras su victoria en Cádiz, el Zaragoza solo había logrado dos triunfos esta temporada en su improvisado campo: uno ante Huesca y otro ante Leganés , siendo el último en la jornada 16, el 30 de noviembre de 2025. En otras palabras, dos victorias en 15 encuentros como local y una sequía de casi cuatro meses sin disfrutar de los tres puntos en Zaragoza. Sin embargo, el equipo dirigido por Rubi continuó con su preocupante tendencia de conceder segundas oportunidades a adversarios que parecían desahuciados , lo que contribuyó a reavivar las esperanzas de un Zaragoza que aún se aferra a la posibilidad de mantenerse en la categoría.

La plantilla a veces transmite un inquietante aire de superioridad frente a los equipos de la zona media-baja de la clasificación , sustentada únicamente en su etiqueta de 'favorito al ascenso'. Un rótulo que, tras repetirse temporada tras temporada, debería haber sido suficientemente desacreditado : no gana partidos ni garantiza un regreso a la élite. Los rivales, por muy afectados que parezcan, también compiten, tienen recursos y, sobre todo, mantienen intacto su orgullo y deseo de ganar. Precisamente dos virtudes que escasean en la UD Almería cada vez que juega fuera de su estadio. Perder es parte del juego; lo que verdaderamente incomoda es la percepción de tibieza competitiva que transmite el equipo de Rubi.

En este contexto, el papel del técnico es fundamental. Cuando la mayoría de la afición siente que el equipo juega a domicilio con la prioridad de no perder en lugar de buscar la victoria, es necesario reconocer que hay algo de verdad en esta percepción. Ya ocurrió en Miranda, en Eibar y se repitió en Zaragoza. Además, al contrastarlo con lo visto poco antes en León con el Racing, se puede observar que la ambición de unos y otros responde a filosofías radicalmente opuestas. El equipo de José Alberto López pudo no haber ganado, pero jamás contempla dejar que el partido transcurra esperando que la calidad individual resuelva en los momentos finales. El hambre competitiva no se negocia. Y en la UDA, desafortunadamente, parece que sí.

El ascenso, por supuesto, no está perdido. Ni mucho menos. Sin embargo, con actuaciones como la del pasado sábado, el Almería difícilmente podrá imponerse a rivales como Deportivo, Castellón, Las Palmas o incluso Málaga. Si a estas alturas no se ha interiorizado que la Segunda está repleta de 'candidatos' que acaban fracasando por exceso de arrogancia, alguien debería recordarlo urgentemente. El ascenso directo exige más que un cartel de favorito: requiere carácter, convicción y ese concepto tan manido en el discurso futbolístico contemporáneo llamado grandeza. Y el Almería, por ahora, aún no ha demostrado poseerla.

Topics

Related news