El Caso Yeray y su Impacto en el Athletic Club
La satisfacción por comenzar el campeonato con una victoria trabajada ante el Sevilla no oculta el caso de Yeray. El Athletic Club está muy pendiente del futbolista, quien no ha podido realizar la pretemporada con el equipo debido a su inhabilitación por parte de la UEFA. Esto ocurre mientras el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA desarrolla la instrucción sobre el resultado positivo que arrojó el análisis realizado tras el partido de ida de la semifinal de Europa League contra el Manchester United.
Yeray atribuye el resultado positivo al uso de un producto para tratar la alopecia, consecuencia de un cáncer testicular que padeció entre 2016 y 2017. Tanto el futbolista como el Athletic han optado por no ofrecer más explicaciones, ya que la UEFA mantiene una política estricta en cuanto a este tipo de declaraciones mientras el proceso está en curso. El futbolista y el club tienen la opción de apelar a dos instancias diferentes: el Comité de Apelación de la UEFA, que se reunirá de forma urgente a solicitud del presidente del Comité de Control, Ética y Disciplina, y el TAS.
El fallo no se hará esperar y es probable que se produzca antes de los sorteos para las fases de liga de la Liga de Campeones, la Liga Europa y la Conference League. Las partes implicadas temen un castigo en primera instancia, ya que el Código Mundial Antidopaje establece que "cada deportista es personalmente responsable de asegurarse de que ninguna sustancia prohibida aparezca en su organismo". No será necesario demostrar intención, culpabilidad, negligencia o uso consciente por parte del deportista para determinar que se ha producido una infracción de las normas antidopaje.
La normativa actual impide al futbolista, de 30 años, entrenar junto a sus compañeros en Lezama o compartir el vestuario en San Mamés. Actualmente, Yeray se entrena con el Derio, un equipo de categoría regional, aprovechando que es la primera experiencia de Munian como entrenador. En las gradas del campo de Ibaiondo, Valverde ha estado presente, acercándose al recinto para observar la evolución de uno de sus jugadores.
Yeray se entrena con el Derio bajo la supervisión de los preparadores físicos y readaptadores del primer equipo del Athletic, quienes mantienen su vinculación con el futbolista. Aunque no estarán presentes, Yeray es consciente de cuál es el camino a seguir. El club también supervisa su alimentación y los controles médicos de un jugador cuyo contrato finaliza en junio; una sanción prolongada podría poner en riesgo su carrera.
A pesar de la situación, la relación con el vestuario mantiene la estructura familiar de siempre, y el jugador está al tanto de todo lo que sucede en el equipo, aunque no puede participar públicamente en las actividades. Iñaki Williams, capitán del equipo, es uno de los mejores amigos de Yeray en el vestuario. Recientemente, Williams admitió que habían cenado juntos en su casa. Yeray también siente el apoyo y la cercanía de muchos de sus antiguos compañeros, algunos de los cuales ya se han retirado.