El Eibar enfrenta una crisis tras derrota en Santander
El Eibar llegó a Santander con la intención de dejar atrás la dolorosa derrota sufrida ante el Zaragoza y conseguir su primera victoria de la temporada como visitante. Sin embargo, su visita a El Sardinero solo ha empeorado la situación de un equipo que se dirige peligrosamente hacia el abismo . El conjunto armero ha competido en muchos partidos y ha logrado ejecutar sus planes de juego, pero lo más preocupante es que, a pesar de ello, no ha conseguido ganar.
Solo una victoria en los últimos diez encuentros ha dejado al Eibar en una situación crítica, y la solidez, que había sido su mejor arma en los últimos dos años, también ha desaparecido, con 17 goles encajados en las últimas 10 jornadas. Aunque los rivales no le generan demasiadas ocasiones, cada acercamiento se convierte en un golpe, y el balón parado es un aspecto que necesita mejorar. El Racing le anotó tres goles de esta manera, sumando un total de 12 tantos encajados esta temporada en acciones de estrategia. Esto se ha convertido en una carga pesada.
El Eibar se ha transformado en un equipo vulnerable , ya que no logra dominar ninguna de las áreas y está perdiendo puntos también debido a jugadas a balón parado. A esto se suma el factor mental. Una racha tan negativa como la actual afecta la moral de cualquier equipo, y las expresiones de los jugadores al final del partido en Santander son un claro reflejo de la gravedad de la situación.
Lejos de su mejor versión
El juego no dista mucho de lo que busca San José, y el equipo debería haber anotado más goles en función de lo que genera. El problema radica en que muchos jugadores que se esperaban que contribuyeran en este aspecto no están en su mejor forma, y Martón es el único futbolista que muestra algo de inspiración al recibir el balón en campo contrario. Conseguir dos buenos resultados se vuelve crucial para recuperar confianza y detener la peligrosa dinámica en la que se encuentra el equipo.
La situación de San José se ha vuelto complicada. Los resultados son determinantes, y la racha negativa del equipo lo ha colocado en una posición precaria. La ilusión que había recuperado desde su llegada y el buen inicio de temporada han quedado atrás. Todo indica que el Eibar le otorgará un partido más, pero es evidente que, si permanece en el banquillo, los próximos encuentros serán finales para un técnico que atraviesa sus horas más bajas desde que dirige al conjunto armero.