El Eibar se adapta a la defensa, pero carece de ofensiva en Córdoba
El Eibar sorprendió en Córdoba con una propuesta inédita desde la llegada de Beñat San José al banquillo. El técnico donostiarra transformó completamente su estilo de juego, priorizando la defensa con el objetivo de mantener la portería a cero, lo cual logró gracias al buen funcionamiento del equipo. Esto permitió al Eibar frenar una racha de tres derrotas consecutivas y conseguir un punto en un estadio complicado.
No obstante, lo visto en Córdoba no es suficiente. Este drástico cambio de identidad del Eibar en tierras andaluzas refleja la complicada situación que atraviesa el equipo. Más allá de mantener la portería sin goles y sumar un punto, destaca negativamente la nula producción ofensiva de los armeros. De hecho, el equipo de San José salió de Córdoba sin realizar ningún remate, algo insólito en lo que va de temporada en Segunda División.
La transformación del sábado se presenta como una solución temporal. Si el equipo ya tenía dificultades para marcar con un enfoque agresivo y audaz, la decisión de San José de ceder terreno y renunciar al control del juego solo ha alejado al Eibar del gol. No generó inquietud en sus transiciones y, en las escasas oportunidades en las que pudo avanzar con el balón, careció de la mordiente necesaria para buscar la portería del Córdoba.
En Córdoba, se observó un Eibar que se limitó a lo esencial, encontrando una forma de frenar su caída, pero este enfoque no parece ser la solución para comenzar a acumular victorias. Habrá que ver si el estilo empleado por San José es algo puntual. La dinámica negativa del equipo exigía decisiones importantes, y el técnico armero las tomó en Córdoba. Ante la avalancha de goles que estaba recibiendo, decidió reforzar la defensa, lo cual logró, aunque el alto costo en el aspecto ofensivo pone en duda la viabilidad de este cambio de identidad.