El Girona busca su mejor versión en la liga
El Girona continúa en su búsqueda por encontrar su mejor rendimiento y alejarse de la parte baja de la clasificación, pero en el Coliseum volvió a mostrar una versión distante de ello. A pesar de esto, los gerundenses se aferran a la esperanza que brinda la magia de Azzedine Ounahi y la mayor regularidad de jugadores como Thomas Lemar, Bryan Gil y Tsygankov, entre otros.
Míchel no dudó en alinear al internacional marroquí en el once titular, otorgándole los 90 minutos del partido, a pesar de no estar al 100%. Desde su llegada al equipo blanquirrojo, justo antes del cierre del mercado de fichajes, Ounahi se ha convertido en una pieza clave para el entrenador de Vallecas. Su única ausencia en el once inicial se debió a una lesión en el sóleo. En el encuentro contra el Oviedo, ya recuperado, el exjugador del Olympique de Marsella deslumbró al marcar un golazo desde la frontal (2-2) y provocó un penalti que significó la remontada del Girona, que había estado perdiendo 0-2, en el minuto 91 (3-2). Sin embargo, el Oviedo logró empatar en el minuto 97, lo que fue un duro golpe para los catalanes.
En Getafe, Ounahi volvió a mostrar su repertorio de impresionantes controles, regateos al estilo de fútbol sala y disparos que, aunque buscaban el ángulo largo, terminaron desviados. Sin embargo, su actuación fue insuficiente y el equipo blanquirrojo no logró sumar ni un punto. Además, el Girona no gana a domicilio desde la pasada liga, específicamente desde el 13 de mayo en el Nuevo José Zorrilla contra un Valladolid que ya estaba descendido.
Desde entonces, ha transcurrido un verano y se han disputado seis partidos, de los cuales el Girona ha perdido cuatro (ante la Real, el Villarreal, el Barça y el Getafe) y ha empatado dos (contra el Celta y el Athletic Club). Esto representa un mal augurio para el equipo.