El Rayo Vallecano Aspira a la Gloria Europea
El Rayo Vallecano se encuentra envuelto en una nube de ilusión, un sentimiento histórico que, con tintes europeos, se asemeja al paso de un cometa cerca de la órbita de la Tierra: un fenómeno que ocurre una vez cada muchos años. En el caso de ‘La Franja’, esto sucede cada 25 años. En el año 2000, los madrileños debutaron en Europa a través del ‘Fair Play’ en la extinta Copa de la UEFA (hoy Europa League), alcanzando los cuartos de final. Ahora, en la nueva Conference League, y gracias a su propio esfuerzo, los de Íñigo Pérez ya están en octavos de final y tienen la oportunidad de cumplir el sueño de su entrenador, que es soñar en grande.
“En LaLiga busco la permanencia, pero en Europa no voy a poner límites a este equipo. No le pediré que gane el torneo en 2026, pero sí que llegue a la final y que haya un desplazamiento masivo”, declaró el técnico antes del último partido en el que La Franja recibió al Drita de Kosovo. Los locales dominaron a los balcánicos con un contundente 3-0, cerrando la fase de grupos como quintos clasificados y asegurando su lugar en octavos. Solo cuatro equipos superaron al Rayo en esta primera ronda: el Racing de Estrasburgo, el Raków Częstochowa, el AEK de Atenas y el Sparta de Praga. Completan el top 8 el Shakhtar de Ucrania, el Mainz de Alemania y el AEK Larnaca.
Favoritos en Apuros
La composición de esta ronda es notable, ya que algunos de los principales favoritos han quedado fuera. Según las apuestas de Betfair, el Crystal Palace es el máximo candidato a ganar el torneo, seguido por el líder de la fase de grupos, el Estrasburgo, y la Fiorentina, que también ha sido eliminada del top 8, junto con el Mainz y el Shakhtar. ¿Y el Rayo? Ocupa el sexto lugar en unas predicciones que le otorgan una probabilidad implícita del 9%. Aunque es una baja probabilidad, no es imposible para un equipo que tiene factores a su favor para soñar.
Uno de esos factores es que la próxima ronda se jugará en marzo, lo que permitirá a los madrileños descansar del desgaste de enfrentar dos competiciones cada semana. Es cierto que aún deben jugar la Copa y evaluar su situación en este torneo, pero el desgaste no será el mismo entre uno y otro. Además, algunos de estos favoritos podrían caer en el camino.
Una de las consecuencias de esta fase de grupos es que varios equipos que estaban en la cima como candidatos al título han sido eliminados en una fase previa de dieciseisavos, donde podrían enfrentar el desgaste en el mejor de los casos o, en el peor, la eliminación. Este es el riesgo que corre el Crystal Palace en su debut en Europa, al igual que la Fiorentina, que actualmente lucha en las últimas posiciones de la Serie A, con un alto riesgo de descenso a la Serie B. Para los viola, la Conference no es una prioridad.
Héroes, Ejemplo y Buenas Sensaciones
Mientras tanto, el equipo de Íñigo Pérez continúa consolidando sensaciones positivas en una competición donde están surgiendo héroes por todas partes. En su último partido, por ejemplo, Leujene anotó uno de los mejores goles de su carrera con un potente disparo que estrelló en la escuadra de la portería kosovar. Además, Trejo, quien ya había asegurado la última victoria como visitante, también marcó. Gumbau completó la goleada de este equipo sobresaliente.
El colectivo se impone, convirtiendo Europa en una ilusión que trasciende al equipo y se contagia en un barrio que se mimetiza simbióticamente con lo que ocurre en el campo. Esfuerzo, sacrificio y sueños que marcan la frontera de lo que intentaron alcanzar en 2000. En aquella ocasión, solo el Alavés logró eliminar a los madrileños.
Aquel equipo babazorro, con un perfil similar al del Rayo, llegó a la final y perdió ante el Liverpool por 5-4 en uno de los partidos europeos más épicos del siglo XXI. Íñigo Pérez seguramente firmaría hoy mismo alcanzar esa cita que se disputará en Leipzig, Alemania, el 27 de mayo. Sin embargo, en esa fecha y en ese escenario, es seguro que el entrenador no se conformaría y buscaría ir más allá. Es la ambición de un Rayo que sueña en grande y, por el momento, se permite el lujo de mantener la esperanza.