El Regreso de Sandro a la UD Las Palmas Tras 279 Días de Ausencia
Hay regresos que no solo añaden un nombre a la lista, sino que también alteran el pulso emocional de un vestuario. El regreso de Sandro a la convocatoria de la UD Las Palmas es uno de esos casos. Han transcurrido 279 días desde que el delantero disputó su último partido, el 18 de mayo de 2025, frente al CD Leganés. Desde entonces, ha vivido un silencio competitivo, con la grada como espectador forzado y una lucha íntima contra el tiempo y el dolor. Hoy, su nombre vuelve a aparecer en la pizarra, y esto no es un detalle menor.
La historia dio un giro abrupto durante la pretemporada en Marbella, donde una lesión de rodilla alteró el guion del curso antes de que comenzara. Lo que se esperaba resolver en dos o tres meses se transformó en un viacrucis de más de seis. Pasó por el quirófano en Barcelona con el doctor Cugat, quien realizó una limpieza con el objetivo de devolver estabilidad a la articulación y tranquilidad al futbolista. En enero estuvo a un paso de regresar, pero la rodilla volvió a manifestarse con incomodidades y dolores. El freno fue necesario, aunque cruel.
Un fichaje de invierno
Sandro no es un nombre más en la rotación amarilla. La temporada pasada, en Primera División, anotó nueve goles y se convirtió en uno de los futbolistas más determinantes del equipo. Su vuelta no garantiza goles inmediatos, pero sí devuelve la certeza de que, cuando el balón queme, habrá un delantero que ya conoce el peso de la responsabilidad. Tras 279 días de espera, el regreso de Sandro suena casi como un fichaje de invierno.