El Sevilla de Almeyda comienza a cosechar éxitos
En un mundo del fútbol donde los resultados son lo primordial y la paciencia escasea, el Sevilla de Matías Almeyda empieza a dar señales de éxito. El equipo nervionense dio un paso adelante este sábado en Mendizorroza, logrando su segunda victoria de la temporada, un claro respaldo al trabajo del entrenador. "Ya vimos el camino y hay que insistir", afirmó el argentino tras imponerse 1-2 al Alavés.
Almeyda promueve la unión y el concepto de equipo, evitando el foco mediático y el existencialismo. "Cuando falle dos resultados, me encontrarán debilidades", comentó en la previa. Su experiencia en el fútbol, tanto en el campo como en el banquillo, le ha permitido conectar con el vestuario, mostrando un compromiso total. Sin embargo, advierte que no se pueden esperar cambios drásticos en cinco partidos: "Hay que ir con tranquilidad. Esto es largo y venimos saliendo de un proceso, tomando confianza. Línea media, tranquilidad".
Por ahora, el Sevilla ha recuperado la fe y el hambre de triunfos, mostrando un estilo propio caracterizado por la presión, verticalidad, solidaridad y capacidad de sufrimiento. El equipo supo manejar el partido tras el empate del Alavés y resistió las acometidas finales jugando con el marcador a su favor. Este triunfo se acompaña de estadísticas positivas después de las cinco primeras jornadas. El Sevilla de Almeyda, con siete puntos, supera en dos puntos al Sevilla de Pimienta, y no lograba tantos puntos en la quinta jornada desde 2021, cuando Julen Lopetegui estaba al mando.
Las dos primeras victorias de la temporada han sido a domicilio (Montilivi y Mendizorroza). Es la primera vez en el último año y medio que el Sevilla gana dos partidos consecutivos fuera de casa en LaLiga, desde abril de 2024 ante Getafe y Las Palmas. Con seis puntos de nueve posibles en sus desplazamientos, el equipo nervionense alcanza su mejor inicio como visitante en seis años, ya que en 2019 logró un pleno de 9 puntos.
Almeyda se muestra flexible con los sistemas de juego, analiza a los rivales en detalle y maximiza el rendimiento de sus jugadores, incluyendo a futbolistas como Nianzou. Los fichajes también han sido acertados, con solo Cardoso pendiente de debutar. Suazo, Batista Mendy, Azpilicueta, Alexis y Alfon han elevado el nivel de la plantilla. Incluso, Almeyda decidió dejar a Nyland en el banquillo por dudas en la portería y alineó a Odysseas, quien no jugaba desde noviembre del año pasado.
Este próximo martes, el Sevilla recibirá al Villarreal en el Sánchez-Pizjuán. El desafío es doble: lograr dos victorias consecutivas, algo que no consigue desde hace tiempo, y romper una mala racha, ya que solo ha ganado un partido como local en todo el año, el cual fue en mayo ante Las Palmas, asegurando la permanencia en una noche agónica. "No instalemos más que jugamos mal en casa. El otro día jugamos bien ante un rival (Elche) muy difícil, que propone, arriesga e insiste. Fue un buen partido. Queríamos ganarlo y no se pudo, pero mientras sigamos así siempre hay esperanza. Tenemos que jugar bien en casa y fuera, porque si no, quedaremos abajo". El vestuario está motivado.