El Sevilla FC asegura su permanencia en LaLiga bajo la dirección de Luis García Plaza
El fútbol, a menudo en busca de explicaciones místicas, suele responder mejor a la lógica. Cuando Luis García Plaza asumió el cargo en el Sevilla FC a finales de marzo, se encontró con un club en estado de alarma, una afición desalentada y una plantilla temerosa del descenso. Justo antes de la jornada 30, el equipo se encontraba en el decimoséptimo lugar, a tres puntos de la zona de descenso y transmitiendo malas sensaciones. Sin embargo, dos meses después, el Sevilla ha sumado 43 puntos y ha asegurado su permanencia matemática. En un tiempo récord, el técnico madrileño ha logrado una notable transformación a través del trabajo, el orden, la sensatez y el pragmatismo.
“Era una responsabilidad muy grande porque este club es muy importante y el enfermo estaba muy delicado. Ha sido el mayor reto de mi carrera, aunque muy corto”, reconoció García Plaza tras certificar la salvación. Su primer mes en Nervión fue extremadamente complicado, con dos derrotas en casa ante los últimos clasificados y otra dura derrota en El Sadar, donde las lágrimas de varios jugadores parecían anticipar una tragedia inevitable. Sin embargo, a partir de ese momento, el vestuario se levantó, impulsado por el apoyo del sevillismo.
Las tres victorias consecutivas del Sevilla contra la Real Sociedad, el Espanyol y el Villarreal no solo le han permitido escapar de la zona de descenso, sino que han igualado un registro que no alcanzaban desde hace más de dos años. Fue entre marzo y abril de 2024, cuando el equipo dirigido por Quique Sánchez Flores venció al Getafe, Las Palmas y Mallorca. Estos triunfos, junto al primero que logró García Plaza frente al Atlético de Madrid, suman 12 de 24 puntos posibles que han sido clave para asegurar el objetivo.
Crecer desde la defensa
Una vez asegurada la permanencia, García Plaza quiso reconocer la labor de su antecesor en el banquillo: “Me gustaría recordar los 31 puntos de Matías, que habrá sufrido mucho”. Con Almeyda al mando, el Sevilla era el equipo más goleado de LaLiga, con 49 goles en contra -1,69 por partido-, una cifra insostenible. Su nuevo entrenador entendió que la supervivencia pasaba por reducir la intensidad del juego, logrando disminuir esa sangría a 10 goles en 8 jornadas -1,25 por encuentro-. Durante este período, solo cinco equipos han encajado menos goles que los hispalenses.
A partir de este crecimiento defensivo, el Sevilla de García Plaza ha encontrado un equilibrio que le permite ser más competitivo. Aunque la eficacia anotadora ha disminuido en comparación con la etapa anterior, sus planteamientos han limitado los errores individuales que solían repetirse, brindando mayor seguridad en la defensa. En este sentido, han sido fundamentales las destacadas actuaciones de Kike Salas y Andrés Castrín, a quienes ha dado confianza y protagonismo. Junto a ellos, José Ángel Carmona, Gabriel Suazo y Juanlu han aportado versiones más efectivas.
Pragmatismo y mentalidad
“Me he centrado en encontrar una manera de que el equipo funcione”, destacó García Plaza. Entre sus soluciones, ha potenciado el rendimiento de jugadores y ha recuperado piezas que parecían casi desahuciadas. Oso y Chidera Ejuke han devuelto al Sevilla agresividad y amenaza por las bandas, mientras que Neal Maupay, Isaac Romero y Alexis Sánchez han desempeñado un papel clave en la mejora de aspectos como la presión en campo contrario. “El equipo ya tiene una estructura, que era lo que más me preocupaba”, explicó el técnico.
El cambio de mentalidad del Sevilla también se refleja en su resiliencia al encajar goles, recuperándose del empate ante el Atlético de Madrid y remontando dos marcadores adversos ante el Espanyol y el Villarreal. Esta capacidad de reacción se ha sustentado en el carácter colectivo, la buena gestión de las sustituciones y los minutos de calidad de la segunda unidad, especialmente de Alexis. Todos estos factores han sido determinantes para asegurar la permanencia en una de las temporadas más difíciles de la historia reciente.
Datos irrefutables
Desde la llegada de García Plaza, el Sevilla es el noveno mejor equipo del campeonato. Los nervionenses han sumado los mismos puntos que el Atlético de Madrid y más que otros equipos que actualmente ocupan posiciones europeas, como el Villarreal, el Celta y el Getafe. Asimismo, superan a rivales que han estado luchando por la permanencia, como el Valencia y el Espanyol, así como a otros que aún están inmersos en la pelea, como Osasuna, Girona y Mallorca.
“He asumido una gran responsabilidad. Muchas personas me dijeron que no viniera por lo que representa el Sevilla, pero soy una persona decidida y lo que he vivido aquí no me lo quitará nadie”, afirmó Luis tras asegurar el objetivo. Independientemente de lo que suceda en el futuro, los resultados respaldan su trabajo en Nervión, ya que su intervención ha revitalizado a un Sevilla que parecía hundido y que ahora respira con alivio.