El Sevilla sufre una dura derrota en casa ante el Levante

El Sevilla sufre una dura derrota en casa ante el Levante

Nervión comenzó el año futbolístico de la peor manera posible. Con la intención de dejar atrás los malos resultados en casa del 2025 , el Sevilla se enfrentó a un Levante que debutaba con nuevo entrenador. Las inclemencias del tiempo provocaron la menor asistencia de público de la temporada en el Ramón Sánchez-Pizjuán , y la protesta de la grada de animación por su censura en el primer tiempo contribuyó a un ambiente tenso. Lo que pocos esperaban era la inaceptable goleada en casa frente al colista, con un resultado de 0-3. Al igual que en las últimas dos temporadas, es difícil imaginar un inicio de año más bochornoso.

Debido a la expulsión de Matías Almeyda en el Santiago Bernabéu , esta vez fue su segundo, Javi Martínez , quien dirigió al equipo en el campo. En comparación con la última jornada de liga, el técnico argentino realizó tres cambios obligados en su formación inicial de 3-5-2 , eligiendo a Kike Salas, Oso y Peque en lugar de Marcao, Suazo e Isaac . Este Sevilla, con recursos limitados, incluso echa de menos al criticado Akor Adams . La dupla formada por Alexis y Peque generó algunas combinaciones interesantes en ataque, pero carecieron de un delantero referente.

El Levante tomó la iniciativa en el juego, con Carlos Álvarez actuando como un director de orquesta en este concierto de Año Nuevo. Sin duda, el canterano sevillista, antes menospreciado, se convirtió en la estrella del club de su vida. Por su parte, el Sevilla se replegó en defensa, intentando salir al contragolpe, aunque sin la tensión competitiva necesaria. Solo un aviso de Iker Losada , quien erró una clara ocasión, logró despertar al equipo, que intentó asediar la portería contraria, especialmente a través de sus carrileros, que fueron de lo poco rescatable.

De mal en peor

Después de un gol anulado a Oso , el Sevilla parecía cerrar mejor la primera parte, pero en los últimos minutos pagó caro su relajamiento, permitiendo que el Levante construyera una pared en la frontal de su área que Losada aprovechó para adelantar a su equipo. Desde el regreso de los blanquirrojos al esquema con tres centrales, este ha sido el partido donde más fragilidad defensiva han mostrado. La bronca del público al descanso apenas fue un aperitivo.

De cara a la segunda mitad, Almeyda sustituyó a Peque por Januzaj , modificando el esquema a 4-2-3-1 . "Buscaba abrir el juego para poder atacar más, dada la situación del rival", explicó el técnico. Sin embargo, los ataques se volvieron más numerosos pero menos efectivos, volviéndose predecibles tras la salida de Juanlu , que dejó a Januzaj como el principal foco ofensivo. Las carencias de la plantilla se hicieron evidentes, con un descarte del pasado asumiendo toda la responsabilidad.

Con un Sevilla volcado y tácticamente desorganizado, el Levante esperó su oportunidad y aprovechó las transiciones, donde los de Almeyda sufrieron en defensa. En una de estas jugadas, nadie persiguió a Espí, quien anotó sin dificultad. A partir de ese momento, los jugadores se mostraron nerviosos, descolocados y torpes. La situación se complicó aún más con un penalti que Isaac falló, a pesar de que Alexis seguía en el campo, y los únicos aplausos de la tarde fueron para Carlos Álvarez, quien no celebró el tercer gol.

Señales de alarma

La humillación del Sevilla ante el Levante no solo decepcionó a sus aficionados, sino que evidenció todos los defectos de un equipo que lucha por desprenderse de un ambiente trágico. En esta ocasión, ni siquiera ganaron duelos ni impusieron el espíritu competitivo que Almeyda había intentado inculcar. El argentino, aunque limitado en sus opciones debido a numerosas lesiones, no estuvo acertado en la dirección del equipo. A veces, logra elevar el nivel de sus jugadores, pero en otras ocasiones no tiene más recursos a su disposición. Probablemente, sea el menos culpable de la situación actual del club.

Con el equipo en undécima posición y a solo cuatro puntos de la zona de descenso, la defensa del Sevilla se ha convertido en la tercera más goleada del campeonato, mientras que su ataque se vuelve cada vez más mediocre. La falta de juego impide que encuentren argumentos en ataques posicionales, lo que les dificulta remontar resultados adversos. Además, los rivales saben cómo contrarrestar sus escasas virtudes. Los futbolistas muestran inmadurez e inconsistencia en situaciones donde aún tienen opciones. En resumen, el equipo carece de calidad y regularidad si desea encontrar algo de calma.

Entre las diversas interpretaciones del duro golpe sufrido por el Sevilla , hay una lectura positiva: queda todo el mercado de enero por delante. Si ya era evidente la necesidad de reforzar cada línea, ahora es urgente, y cuanto más se incorporen y salgan, mejor. Antonio Cordón debe actuar rápidamente para evitar que el barco se hunda. Almeyda es consciente de que tendrán que luchar por la permanencia "hasta el último segundo del torneo". Mientras tanto, el futuro de la entidad sigue siendo incierto. Parece que se avecina otro año de agachar la cabeza; veremos qué sucede el año que viene.

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