El Villarreal Supera al Oviedo en su Debut en La Cerámica

El Villarreal Supera al Oviedo en su Debut en La Cerámica

Empezar ganando y pagar la novatada. No se necesita mucha más explicación. El Villarreal mostró ser un equipo superior al Oviedo, pero sin los errores del equipo asturiano, el resultado podría haber sido diferente. Si te regalan un penalti en tu debut en Primera División y lo fallas, y a los cinco minutos expulsan a un jugador por doble amarilla cuando solo se han jugado 25 minutos, es difícil conseguir algo en el campo de un equipo como el Villarreal. No hay milagros en Primera División. Los regalos fueron aprovechados por el Villarreal, que abrió los brazos para recibirlos. Tres puntos, goles y una primera prueba superada.

A los diez minutos del partido, Aaron Escandell ya se había convertido en el mejor del Oviedo. No era una sorpresa. Tres paradas notables del arquero asturiano demostraban que el Villarreal quería sentenciar el partido rápidamente en su debut liguero en La Cerámica . Al recién ascendido le costaba salir de la presión alta de los locales, que rondaban el gol. En este contexto, un error de comunicación entre Foyth y Luiz Junior permitió que Ilyas se adelantara al arquero amarillo y provocara el penalti tras un golpe en la cabeza por parte del brasileño. Rondón se encargó de lanzar el penalti, pero lo olvidará pronto: un golpeo horrible que fue detenido con las rodillas por el arquero.

Tras el penalti fallado, el partido volvió al guion esperado, con Escandell brillando en cada intervención. Un muro que frustraba las oportunidades de Cardona, Pepé, Gerard Moreno y compañía. La situación se complicaba para los asturianos, que tras el fallo del penalti sufrieron una expulsión inexplicable de Alberto Reina. Ya contaba con una amarilla y vio la segunda en una acción muy extraña. A la calle. Segundo disgusto. El tercero llegó un minuto después: Etta Eyong cabeceó a la red un centro perfecto desde la esquina, y el Oviedo se encontraba en una clara desventaja tras una desconexión que podría costarles el partido.

Paunovic pidió a su equipo durante la pausa de hidratación que aguantaran hasta el descanso para reponerse, pero Marcelino tenía otros planes. Otro embate y gol de Gueye. Un par de bicicletas de Pepé, un pase atrás y un golpeo del centrocampista de zurda que sorprendió a Escandell. Dos a cero, con un jugador más en el campo y pocas opciones para los debutantes.

La segunda parte parecía destinada a ser un paseo para el Villarreal, con una fiesta de goles. El paseo se dio, el Villarreal sufrió poco, pero los goles no llegaron. La superioridad en el juego y en las llegadas era evidente, pero el Oviedo logró resistir los embates para no dejar una imagen desalentadora. No pasará a la historia de la Liga; entre el calor y la sensación de que el partido estaba decidido, la segunda mitad fue algo tediosa. Escandell continuó en su línea ante un Villarreal que amenazaba pero no concretaba. La noche y el partido se desvanecieron sin más aliciente que ver si Cazorla jugaba o no, y si La Cerámica pitaba o aplaudía a Partey. En lo primero hubo ovación, en lo segundo, pitidos y aplausos.

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