Isco Alarcón se compromete con el Betis en su recuperación
Isco Alarcón ha demostrado un inquebrantable compromiso con el Real Betis desde su llegada en el verano de 2023. A pesar de haber cosechado prácticamente todos los títulos a nivel de clubes a lo largo de su carrera, su estancia en el club verdiblanco ha sido un ejemplo de dedicación, esfuerzo y resiliencia. Recientemente, se ha vivido un nuevo capítulo de esta conexión especial en Heliópolis.
Mientras sus compañeros se marchaban de vacaciones tras finalizar LaLiga o se unían a las concentraciones de sus selecciones nacionales para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que comienza la próxima semana, el malagueño decidió quedarse en Sevilla. Su objetivo es seguir mejorando su tobillo para llegar en las mejores condiciones posibles a la pretemporada.
Isco ha enfrentado dos graves lesiones en pocos meses: una fractura de peroné en agosto, durante el último partido de preparación, y un serio problema de tobillo a finales de noviembre en un encuentro de la Europa League, lo que generó dudas sobre su continuidad en el fútbol. Sin embargo, gracias a su esfuerzo, logró regresar a la competición en el tramo final de la temporada, a pesar de necesitar medicación y tratamientos para el dolor en la articulación.
Objetivo: superar el dolor en el tobillo
Su principal objetivo es aliviar las molestias persistentes y ser uno más en el regreso al trabajo. Por ello, decidió no interrumpir su rehabilitación y continuar ejercitándose durante al menos un par de semanas más con los fisioterapeutas y readaptadores del primer equipo. El club compartió recientemente un video humorístico de sus entrenamientos, destacando que "hay quien se ha resistido a abandonar la Ciudad Deportiva durante estos días...".
Las lágrimas de Isco al certificar el regreso del Betis a la Champions League, más de 20 años después, son prueba de la conexión especial que ha sentido con el club desde su llegada. Se ha sentido como en casa, y su mejor manera de retribuir ese cariño es en el terreno de juego. Sin embargo, para ello, el dolor en el cartílago debe desaparecer. Dos semanas adicionales de trabajo y unos días de vacaciones podrían ser clave para lograrlo. Ese es su objetivo.