Isco Reflexiona sobre su Carrera y el Futuro en el Betis
Isco concedió una entrevista a MARCA junto a Skechers, con motivo del lanzamiento de unas botas que siempre había soñado usar en un Mundial. Este torneo, que había marcado en rojo en su calendario, le fue arrebatado por las lesiones. Tras meses de dolor, incertidumbre y el temor de no volver a jugar, el malagueño habla con serenidad sobre el momento más difícil de su carrera, su inquebrantable pasión por el fútbol y el refugio que ha encontrado en el Betis. A pesar de las cicatrices físicas y emocionales, Isco sigue adelante con la misma ilusión de siempre.
Pregunta: ¿Cómo está? ¿Feliz de haber terminado jugando la temporada?
Respuesta: Estoy bien, contento de volver a hacer lo que más me gusta. Ahora debo seguir mejorando poco a poco, coger ritmo y comenzar la próxima temporada con buen pie.
P: ¿Ha tenido buena o mala suerte a lo largo de su carrera?
R: Me siento privilegiado, la verdad. He tenido la suerte de ganar muchos títulos y disfrutar del fútbol. Soy una persona positiva; intento quedarme con lo bueno y aprender de lo malo.
P: Si alguien busca un manual de no rendirse, ¿puede llamarle?
R: Tengo experiencia en eso. Las cosas malas que me han pasado no me han hecho caer. Siempre intento mirar hacia adelante. Al final, cuando algo te apasiona de verdad, como el fútbol en mi caso, haces todo lo posible por seguir disfrutándolo. Y aquí seguimos, con una sonrisa y mirando hacia adelante.
P: Han sido tres lesiones graves consecutivas. Con esta última, cuando le dan el parte médico, ¿fue ese el momento más duro?
R: Sí, esta última ha sido la peor para mí, por cómo la he vivido. Había mucha incertidumbre. Me dijeron que no sabían si podría volver a jugar, y eso te hace luchar contra muchos demonios. Ya tengo una edad y, cuando no sabes si te vas a recuperar, todo se vuelve más difícil. Pero el fútbol es todo para mí, y eso es lo que me impulsa a recuperarme y trabajar más que nunca. Aún no estoy al cien por cien, pero sigo buscando el camino para volver a estarlo.
P: ¿Cuántos días, cuántos meses ha vivido con esa incertidumbre?
R: Aproximadamente cuatro o cinco meses. Ha sido muy difícil, pero intento aprender de las experiencias, mirar hacia adelante y entrenar. Espero seguir dando guerra unos años más.
P: Las lesiones pueden llegar de mil maneras, pero las suyas son muy absurdas...
R: En ese sentido sí he tenido mala suerte, porque las tres lesiones importantes que he tenido han sido por contusiones. Otros jugadores sufren más lesiones musculares o problemas de rodilla. Cada uno tiene lo suyo, y todo es complicado. Pero tampoco hay que lamentarse demasiado; hay que mirar hacia adelante. Sé que soy un privilegiado por todo lo que he vivido y porque sigo disfrutando cada día como si fuera el último.
P: Nunca diría una mala palabra de los compañeros que le dieron esos golpes, pero cuando ve a Amrabat en el vestuario, ¿qué le hace? ¿Le da una colleja?
R: Son cosas que pasan en el fútbol, cosas inesperadas. Lo único que le dije fue: “¿A dónde ibas? Si no has marcado un gol en tu carrera desde tan lejos”. Se lo dije en broma para quitarle hierro al asunto.
P: ¿De dónde saca la fuerza para seguir?
R: De mi pasión por el fútbol. Es verdad que en otra etapa podría haberme replanteado otras cosas. Pero llegué muy bien al Betis y empecé a disfrutar del fútbol nuevamente. El cariño que siento aquí me impulsa a seguir luchando por recuperarme bien.
P: ¿La retirada le pasa por la cabeza ahora?
R: Ahora ya no. Veo que estoy saliendo del pozo en el que estaba. Veo la luz y el camino para volver a disfrutar del fútbol. En este momento, la retirada me parece lejana.
P: ¿Qué le han dicho sus hijos en estos meses? ¿Cómo fue ese momento?
R: El pequeño ya me ha dicho que no quiere jugar al fútbol. Ha visto lo mal que lo he pasado, con muletas, y no quiere verme así. Los demás me preguntaban cuándo iba a volver a jugar, que me echaban de menos en el campo. Son cosas de la inocencia de los niños.
P: ¿Y qué les decía?
R: Intentaba enseñarles a afrontar las cosas; que no hay que rendirse. Les decía que, en cuanto pudiera, estaría de nuevo en el campo a tope.
P: ¿Le gustaría que fueran futbolistas?
R: Me haría ilusión, claro, pero no es algo que me obsesione. Les doy libertad absoluta para que hagan lo que les apetezca. El pequeño, por ejemplo, ahora no quiere jugar al fútbol y ya está apuntado a clases de piano. También le encanta la magia, aunque me han dicho que es muy pequeño para empezar con trucos. Ya veremos. Que ellos decidan.
P: Si le gusta la magia, algo tendrá que ver con su padre.
R: La magia no futbolera le gusta. [ Risas ]
P: Con la primera lesión hicieron un documental precioso, que realizó Sara. ¿Han hecho algo ahora?
R: No. Es mucho jaleo. Como fue una lesión con tanta incertidumbre, quería estar completamente enfocado en mi recuperación. En ese momento, necesitaba poner todas mis energías en eso.
P: ¿Qué sintió al volver a su casa, a La Cartuja, y recibir ese aplauso contra el Real Madrid?
R: Sentí que todo el esfuerzo y todos los momentos difíciles habían valido la pena. Si no hubiera estado en el Betis, no sé qué habría pasado con una posible retirada. Este club ha sido uno de los motivos para seguir luchando: por lo que me hacen sentir, por la confianza que han depositado en mí y por lo que he disfrutado aquí.
P: ¿Cómo imagina el futuro?
R: Ahora mismo no miro más allá del día de hoy. Intento disfrutar de cada entrenamiento, de cada partido, de cada día. Cuando he hecho planes y he dicho “voy a hacer esto”, el fútbol me ha golpeado. Así que prefiero ir día a día y disfrutarlo al máximo durante el tiempo que me quede.
P: Al comenzar la temporada, estaba el Mundial en esos planes.
R: Sí. La ilusión de cualquier jugador es participar en la mayor competición del mundo. Pero las circunstancias han sido así y no se puede hacer nada. Es la vida.
P: ¿Ha hablado mucho con De la Fuente?
R: He hablado con él varias veces. Me llamó para preguntarme cómo estaba. La verdad es que tengo una relación bastante buena con él.
P: ¿Le decía: “Míster, espéreme aunque sea para llevar el agua”?
R: No sé. Lo intenté hasta el final. Me habría hecho ilusión estar en el Mundial.