Sara Estévez: un siglo de pasión por el Athletic
Desde siempre, ella fue la voz más reconocida en Bilbao. Las crónicas más precisas y seguidas, el juicio más certero y las palabras exactas pertenecían a Sara Estévez, aunque durante décadas no pudo alzar la voz para reclamar su autoría. Su seudónimo, Maratón, la acompañó desde 1952 hasta los años ochenta, manteniendo siempre su mirada en el Athletic, como lo demuestra el póster que adorna la celebración de su centenario.
La historia de Sara fue narrada de manera magistral por Jon Rivas en El País. Nacida en el barrio bilbaíno de San Francisco el 24 de octubre de 1925, Sara Estévez Urquijo estudió lo que se permitía a las mujeres de su época: taquigrafía, mecanografía y contabilidad. Estas habilidades le permitieron trabajar como secretaria en La Unquinesa de Erandio, pero su verdadera pasión era el Athletic. Con su primer salario, se convirtió en abonada del equipo, algo permitido solo para las mujeres en ese entonces, ya que solo los hombres podían ser socios. Además del Athletic, Sarita también era una apasionada de la radio y, algunas tardes, acudía a Radio Juventud para narrar cuentos. La emisora, vinculada al Movimiento, buscaba a alguien que cubriera las crónicas del Athletic y ella se ofreció como voluntaria. Había escrito cientos de crónicas que jamás se publicaron en su localidad mientras trabajaba en la Unquinesa, así que no cambiaría su rutina de cada partido. Sin embargo, el periodismo deportivo también estaba prohibido para las mujeres.
Por ello, decidió adoptar un seudónimo: ‘Maratón’. “El símil de alguien que corrió hasta la muerte para dar la noticia de una victoria me pareció la mejor imagen para un periodista”, declaró en una entrevista. En Radio Juventud, ‘Maratón’ dirigía y era la estrella del programa Stadium, aunque las crónicas de Sara eran leídas por Francisco Blanco. Todos los bilbaínos esperaban ansiosos sus crónicas tras cada partido del Athletic, sin sospechar durante décadas que una mujer era la autora de ellas.
El programa tuvo tanto éxito que pasó de ser dominical a diario. El editorial de Maratón se convirtió en lo más escuchado, mordaz pero con un profundo conocimiento. En 1973, Sarita decidió despojarse del seudónimo ‘Maratón’ y contar el fútbol con voz de mujer: serena, certera y perfecta, además de ser una experta en la cantera y devota de Txetxu Rojo. Su trayectoria duró hasta 1983, cuando Radio Nacional absorbió Radio Juventud y eliminó ‘Stadium’. La controversia fue tal que García Candau tuvo que viajar a Bilbao para calmar los ánimos. Al final, Sarita Estévez perdió “el alma” al cerrar su programa.
Continuó trabajando hasta su jubilación a los 65 años y, durante muchos años, mantuvo una columna regular en El Correo. Sara Estévez celebra su centenario con la satisfacción de haber presenciado nuevamente al Athletic como campeón. ¡¡¡¡Zorionak!!!!