UD Almería enfrenta críticas tras decepcionantes resultados
El tramo final de la temporada para la UD Almería ha dejado a Rubi y a su plantilla en una situación complicada. Los rojiblancos no han logrado ganar en sus tres últimos partidos, disputados contra Burgos, Las Palmas y Sporting de Gijón , lo que ha hecho que se escape un ascenso directo que parecía asegurado en la jornada 39, cuando dependían de sí mismos. Las recientes derrotas, especialmente la sufrida en casa ante el equipo canario, donde dejaron escapar el partido en solo dos minutos, y la de ayer contra los asturianos, tras una primera mitad desastrosa, han llevado a la afición indálica a expresar su descontento.
En realidad, el Almería solo ha sumado un punto de los últimos nueve posibles. Estos resultados han permitido a Racing y Deportivo certificar sus ascensos sin necesidad de esperar a la última jornada de la fase regular para definir las dos primeras posiciones de la clasificación. Como resultado, Rubi se ha convertido en el principal blanco de las críticas de los aficionados, especialmente tras la dolorosa derrota de ayer, que dejó al equipo con una imagen muy pobre en un partido decisivo.
Se han perdido demasiadas oportunidades a lo largo de la temporada, resultado de la irregularidad de una plantilla diseñada para ascender, que cuenta en sus filas con el Pichichi, Sergio Arribas . Sin embargo, la percepción es que este equipo no está preparado para competir en momentos cruciales ni bajo presión, lo que ha llevado a muchos aficionados a pasar de la ilusión a la resignación y la desconfianza ante unos Playoffs de ascenso que aún no han asegurado matemáticamente. Deberán cerrar la fase regular en la última jornada frente al Valladolid, en el UD Almería Stadium , ante una afición muy crítica.
Un amplio sector de los seguidores considera que es momento de un cambio en el banquillo que provoque una reacción inmediata para la última jornada y los Playoffs. La demanda de destitución de Rubi ha inundado las redes sociales, con argumentos sobre la falta de victorias en partidos importantes bajo su mando, especialmente fuera de casa.
No obstante, a pesar de los rumores sobre un posible cese tras la derrota en Gijón, desde el club han transmitido a MARCA un mensaje de “calma, unión y confianza”, negando que, a día de hoy, se contemple la destitución del entrenador. La dirección del club considera que un cambio de técnico en este momento podría tener el efecto contrario al deseado y que un nuevo entrenador tendría poco tiempo para implementar sus ideas y recuperar la confianza de un vestuario que atraviesa un mal momento. Rubi tiene contrato hasta junio de 2027, y parece evidente que, si no logra el ascenso en los Playoffs, su continuidad la próxima temporada sería difícil de imaginar en un clima de creciente tensión con la afición.