Accionistas del Valencia Expresan Su Descontento en la Primera Junta con Kiat Lim
Valencia amaneció con un clima 'precioso', aunque el ambiente en el auditorio de Feria Valencia era todo lo contrario. Este miércoles, alrededor de un centenar de accionistas se reunieron, representando el 91,73% del capital del club, aunque la mayoría correspondía a grandes inversores, dejando a los pequeños accionistas en la sombra.
Esta fue la primera Junta desde que Kiat Lim asumió la presidencia del Valencia el 5 de marzo de 2025. Desde su nombramiento, solo ha visitado la ciudad en dos ocasiones: una breve aparición durante su toma de posesión y un viaje relámpago en julio para asistir a un partido amistoso en La Nucía, acompañado por el Príncipe de Johor.
Lim fue recibido con abucheos en el auditorio, donde también el director general, Javier Solís, enfrentó la misma reacción. En un momento inesperado, Lim tomó la palabra tras una de las intervenciones más críticas sobre la situación económica del club, expresando: “Es comprensible su frustración. Admito que hemos cometido errores y estamos aquí para escucharlos. Sin embargo, no tiene sentido que todo lo que diga sea considerado una mentira antes de que hable”.
Siguiendo el formato habitual desde la primera junta telemática durante la pandemia, los accionistas hicieron sus intervenciones en turnos de cinco minutos. Solo hubo una interrupción por parte del secretario del consejo, Germán Cabrera, cuando un accionista hizo una referencia inapropiada al campo de concentración de Auschwitz.
El hijo del principal accionista hizo varias intervenciones, pidiendo a la sala que entendieran su posición. “Si no respondo, es una falta de respeto; si lo hago, también. Estoy aquí para escuchar y trabajar con el equipo”, declaró.
La tensión aumentó a medida que la junta avanzaba, con accionistas levantándose y gritando: “¡Esto es una vergüenza, no explican nada!”, “¡es la primera junta en la que no se explican las cuentas!”.
Kiat Lim abordó varios temas, afirmando que comprendía los resultados financieros negativos, pero defendió el proyecto del Nou Mestalla como una infraestructura que será exitosa. “No solo debe ser un proyecto deportivo, sino un proyecto integral”, dijo. También hizo referencia a los gritos de los accionistas, indicando que la comunicación debe ser productiva y que los insultos no ayudan a construir un futuro mejor para el club.
En cuanto a los aspectos deportivos, Lim admitió que los resultados son insatisfactorios y que entiende la frustración de los aficionados. “Estamos buscando un enfoque más sostenible, no solo centrado en la próxima ventana de traspasos, sino en construir cimientos fuertes para el futuro del equipo”, concluyó.