Celebración del Ascenso del Málaga CF
El Málaga CF ha emitido una orden clara: "Prohibido llegar a casa antes de las ocho de la mañana". Esta fue la instrucción que Chupete, el entrenador, comunicó a sus jugadores en la sala de prensa tras el partido, y que el club compartió con sus seguidores en redes sociales. La noche en la capital de la Costa del Sol se volvió interminable tras el ascenso y el regreso a la élite del fútbol español, un momento que los aficionados malaguistas jamás olvidarán. El resultado de 1-2 en Almería y la fecha del 20 de junio son cifras que quedarán grabadas en la memoria colectiva del malaguismo, comenzando por los protagonistas que celebraron la victoria tanto en Almería como en Málaga, donde la ciudad seguía vibrante en plena madrugada.
Al finalizar el partido y la celebración en el césped, los seguidores de Funes invadieron la rueda de prensa del entrenador de Loja, coreando "Funes Buque" y el clásico "¡A Primera, oé!". La escena fue espectacular, con la mayoría de la plantilla bailando sobre la mesa donde los micrófonos esperaban captar las palabras del técnico malaguista. Funes, aún con el ascenso recién logrado, continuaba sintiendo la energía del momento. "Hoy había en el cielo muchos angelitos malaguistas apoyando, esto también va por ellos", comentó el entrenador.
Las calles de Málaga se convirtieron en un hervidero de celebración. Desde la Fuente de las Tres Gracias hasta la calle Larios, miles de malaguistas se unieron al cántico de "Rosaleda y Roca", una melodía que ha sustituido al "me lo dijo una gitana" de la Primera RFEF como banda sonora del ascenso. Antes de partir, Alfonso Herrero y Chupete enviaron un mensaje claro: "Hoy nadie puede acostarse antes de las ocho de la mañana".
También hubo espacio para el humor en medio de la celebración. Los aficionados y la plantilla cantaban a coro "¿Dónde están los cohetes?", un cántico que resonó especialmente tras la revelación de que el Almería había gastado más de 200.000 euros en fuegos artificiales para celebrar un posible ascenso. Aunque era comprensible en el contexto de una final, la afición lo utilizó como un recurso motivacional para sus jugadores.
En el vestuario del UD Almería, la fiesta continuaba. Tras el tradicional manteo a Funes y Loren Juarros, se cumplió una de las promesas: Carlos Dotor fue rapado al cero por el peluquero Javi Montero. Con todo preparado, el equipo se dirigió a la ciudad en autobús, aunque con las lunas rotas debido a las piedras lanzadas por algunos aficionados del Almería. A pesar de esto, el ascenso era un hecho. Loren Juarros aprovechó para rechazar ofertas por sus jugadores en una transmisión en vivo, afirmando: "Este ascenso elimina muchos fantasmas sobre el futuro de algunos jugadores. El proyecto se alimenta de un trabajo callado y discreto, con una base de jugadores que seguirán creciendo".
Al llegar a Málaga, los jugadores se dirigieron directamente a una conocida discoteca de la ciudad, donde miles de aficionados blanquiazules los esperaban. Aunque hubo cierta decepción por no ir directamente a La Rosaleda, el club explicó en un comunicado que la decisión se tomó únicamente por razones de seguridad, dado que el autobús tenía las lunas rotas, lo que representaba un peligro tanto para los aficionados como para el equipo.
La velada incluyó una cena rápida y una celebración que se extendió hasta altas horas de la madrugada, posponiendo para el lunes el encuentro masivo con los aficionados, quienes nunca dejaron de creer desde 2024, cuando el equipo estaba en Primera RFEF. El club de Martiricos confirmó la hoja de ruta para el 22 de junio, día en el que no cabrá un alfiler en el centro de la ciudad. La ruta incluirá paradas en La Rosaleda, el Ayuntamiento de Málaga, el barrio de La Trinidad con el Cautivo, y una parada ante la Virgen de la Victoria, patrona de la ciudad, durante la rúa malaguista de este lunes.