Debate sobre el estilo de juego del Sevilla bajo Matías Almeyda
Desde la llegada de Matías Almeyda al Sevilla, ha surgido un constante debate sobre la propuesta del equipo nervionense. El entrenador argentino se caracteriza por su apuesta por un fútbol valiente y vertical, un estilo que exige una gran coordinación colectiva y que, en ocasiones, conlleva riesgos que pueden resultar costosos. En las últimas semanas, los rivales han sabido aprovechar los espacios y el desorden que se generan cuando algunas marcas no se cumplen, lo que ha llevado a críticas recurrentes sobre el estilo más adecuado para la plantilla disponible.
"Estamos tratando de modificar sistemas, movimientos y presiones en nuestra búsqueda de mejorar", explicaba Almeyda en la previa del partido contra el Girona. No obstante, ha demostrado flexibilidad en su planteamiento, experimentando con diferentes esquemas, desde el 4-2-3-1 utilizado en las primeras jornadas de Liga, hasta el 5-3-2 de los últimos partidos, pasando por otras formaciones como el 3-4-2-1 o el 4-4-2.
Uno de los aspectos más criticados del Sevilla es su sistema defensivo. Elementos como la presión en bloque alto y algunos emparejamientos individuales han generado atención, sin embargo, Almeyda defiende que estos métodos no implican un marcaje al hombre. "Marcar al hombre significa uno contra uno en todo el campo, y eso no es lo que estamos haciendo. Esa fue mi metodología en otros clubes y me dio resultados. Aquí sé que no puedo hacerlo", subrayó tras el empate con el Girona.
El hombre libre
El Sevilla ha implementado algunos marcajes individuales esta temporada, como en el triunfo frente al Barcelona, donde emparejó a sus mediocampistas. Sin embargo, en los últimos encuentros, Almeyda ha modificado el sistema para incluir un jugador libre, que a veces se sitúa entre el lateral y el central, o en otras zonas del campo. Ante el Girona, ese jugador fue Azpilicueta, mientras que en otros partidos ha utilizado a Mendy, dependiendo de las áreas donde desea reforzar la presión.
"Cada partido es diferente. Si preguntara cómo fue la presión el otro día o la de hoy, todas son distintas, porque estudio cada situación. Puede salir bien o mal", comentó Almeyda en su comparecencia, donde mostró un descontento inusual ante las críticas sobre conceptos futbolísticos. "Es muy fácil sentarse y mover las piezas; hay muchos factores en el fútbol. Hablando, todos son campeones. Estamos trabajando y si soy malo, me echarán", concluyó.