El Ascenso de Javier Boñar: Un Futuro Brillante en el Atlético de Madrid
Desde su infancia, Javier Boñar ha sido un apasionado del Atlético de Madrid, iniciándose en el fútbol a los siete años en la Academia del club. A los 16 años, debutó en la Youth League y, tras 20 años de desarrollo, se convirtió en el defensa más joven en estrenarse y marcar con el primer equipo, superando a Cacho Heredia. Actualmente, Boñar, quien ostenta el récord de más presencias en la Primera RFEF con 94 partidos, está a un paso del ascenso a Segunda División, en lo que podría ser su partido número 98.
¿Cómo definir a Boñar? Es un jugador que ha transitado desde la promesa hasta la realidad, alternando entre el filial y el primer equipo. "Lo que he vivido en los últimos meses ha sido un sueño", afirma el joven defensor, quien reconoce su papel en el filial.
¿Incluía su sueño todo lo que le está sucediendo? "Sin duda, siempre he soñado con esto. Crecer en un club como el Atlético te lleva a imaginar momentos así. No es común en el fútbol, pero he disfrutado cada instante, aprendiendo de entrenadores y compañeros", comenta Boñar.
¿Cómo se siente después de haber esperado este momento desde su ingreso al club? "En cada entrenamiento y partido, intento aprender de mis compañeros. Nunca sabes cuándo será tu última oportunidad. Lo importante es disfrutar del presente y seguir trabajando", agrega.
Su primer club fue el Metropolitano, y aunque ahora ya no existe, Boñar siente que estaba destinado a jugar en el Atleti. "Siempre ha sido mi sueño y el de mi familia", dice con orgullo.
Desde su debut, donde tuvo la fortuna de marcar, Boñar ha enfrentado desafíos. Reconoce que los entrenadores de la cantera, como Fernando Torres y Tevenet, le enseñaron la importancia de aprovechar cada entrenamiento. "Nunca sabes cuál será el más importante", enfatiza.
El día de su debut fue un momento inolvidable. "Estaba muy nervioso, pero preparado. Era como un sueño, como estar en un videojuego", recuerda. Sin embargo, también ha enfrentado momentos difíciles, como su exclusión del Europeo y una grave lesión en la mandíbula durante su etapa juvenil, que marcaron un punto de inflexión en su carrera.
El apoyo de su familia y compañeros ha sido fundamental. "Aunque estaban nerviosos, todos sabían que yo estaba preparado", dice Boñar, quien recibió felicitaciones en el vestuario tras su debut, a pesar de que el equipo no ganó el partido.
¿Cómo afronta las críticas hacia el Atlético? "A los jóvenes nos afecta menos. Cada partido es una oportunidad para competir y dejarlo todo en el campo", responde con confianza.
Más allá de su debut, Boñar valora las experiencias vividas en la Copa del Rey y la Champions. "He aprendido de cada momento y de cada eliminatoria", reflexiona. Al regresar al filial, siente la responsabilidad de contribuir al equipo en su búsqueda de ascenso a Segunda División.
Consciente de la presión que conlleva haber jugado con el primer equipo, Boñar está decidido a dar lo mejor de sí. "Cualquier jugador que sube debe asumir la responsabilidad al 200%", afirma. A pesar de las expectativas, se mantiene enfocado en el objetivo inmediato: el playoff contra la Ponferradina.
"Estamos concentrados en ese partido, que será complicado. Después, lo que tenga que venir vendrá", concluye Boñar, quien sigue soñando con un futuro brillante en el Atlético de Madrid.