El Ceuta busca la regularidad fuera de casa para luchar por el ascenso
El Ceuta está teniendo una temporada destacada que ha superado las expectativas de muchos aficionados. Con 44 puntos en su haber, el equipo dirigido por José Juan Romero se ha establecido en la parte alta de la tabla, demostrando que su enfoque futbolístico es válido para competir en la Liga Hypermotion. Sin embargo, al evaluar el desempeño del equipo caballa, se identifica una asignatura pendiente que marca la diferencia entre ser una revelación y un firme candidato al ascenso: su rendimiento en los estadios más emblemáticos del fútbol español.
Los números fuera del Alfonso Murube reflejan una situación complicada. Mientras que en casa el Ceuta se presenta como un bloque casi imbatible, en sus desplazamientos ha acumulado ocho derrotas en quince partidos. Este problema se acentúa cuando visita los campos de equipos que aspiran a estar en la parte alta de la tabla o que tienen un historial reciente en la élite. El inicio de la temporada ya dejó claros avisos con contundentes derrotas en el José Zorrilla ante el Valladolid (3-0) y en El Sardinero frente al Racing (4-1).
Esta tendencia se ha repetido en otros estadios de alta exigencia. El equipo ha vuelto sin puntos de lugares como El Arcángel, donde cayó ante el Córdoba (2-0), de Riazor frente al Deportivo (2-1) o de La Rosaleda ante el Málaga (2-1). Más recientemente, las visitas al campo del Almería (4-2) y al Alcoraz en Huesca (2-0) confirmaron que al equipo le cuesta imponer su estilo cuando los rivales aprovechan eficazmente cada error. El último ejemplo fue el doloroso 4-0 encajado en el Estadio de Gran Canaria ante la UD Las Palmas, un resultado que evidencia que, ante los grandes de la liga, cualquier desconexión se traduce en una goleada.
A pesar de estos tropiezos en campos de renombre, el Ceuta ha mostrado destellos de gran nivel lejos de su ciudad. Logró una victoria destacada en el Reino de León ante la Cultural Leonesa (0-1) y otra sólida ante la Real Sociedad B (1-3) en el Reale Arena. Además, ha sabido rescatar puntos en lugares complicados como Castalia (3-3), el Nuevo Mirandilla de Cádiz (0-0) o el Nuevo Los Cármenes en Granada (1-1). Incluso en su penúltima salida, el equipo demostró oficio para vencer en Anduva ante el Mirandés (0-1).
La conclusión que se extrae de esta irregularidad es que el Ceuta necesita acercarse a la perfección para sumar puntos en los grandes escenarios. Como mencionó el propio José Juan tras la goleada en Gran Canaria, al equipo no le basta con estar al cien por cien; necesita dar el "doscientos por ciento" para que la diferencia de presupuesto y el potencial individual de los rivales no inclinen la balanza. El reto para el tramo final de la temporada será trasladar esa personalidad arrolladora que exhibe en el Murube a los estadios que imponen por su historia. Si logra esa regularidad fuera de casa, el equipo dejará de ser una sorpresa para convertirse en una realidad que luche por todo.