El Éxito de la Cantera del Villarreal: Inversiones y Beneficios Económicos
Cuando Fernando Roig llegó al Villarreal en 1997, tenía claro que una de las piedras angulares de su proyecto en Vila-real debía ser la creación de una ciudad deportiva. Con ello, se apostaría por la formación en una escuela de fútbol de alto nivel. Casi tres décadas después, esta escuela es reconocida como una de las mejores de España, y su rentabilidad, a todos los niveles, ha quedado fuera de toda duda.
Durante este período, el conjunto castellonense ha nutrido su plantilla con numerosos jugadores formados en su fútbol base. Sin embargo, el impacto ha ido más allá de lo meramente deportivo. Con más de 100 futbolistas que han debutado en el primer equipo en las últimas 25 temporadas en la máxima categoría , la repercusión económica directa que ha tenido en el club es fundamental para entender la salud financiera de la entidad. La reciente venta de dos destacados productos de la cantera, Alex Baena y Yeremy Pino, es una prueba palpable de ello.
Los 80 millones de euros ( incluyendo variables ) ingresados este verano por estos dos jugadores, que llegaron a la cantera con 11 y 14 años respectivamente y de forma gratuita, explican en gran parte la poderosa inversión que el club amarillo ha podido realizar en fichajes durante este mercado. Y no son, ni mucho menos, los únicos grandes traspasos que su escuela ha propiciado.
Los 33 millones que el Aston Villa pagó hace dos temporadas por Pau Torres , los 24 millones que el Chelsea desembolsó por Jorgensen, o los 20 millones que el Atlético de Madrid pagó por el actual Balón de Oro, Rodri Hernández, son otros ejemplos significativos. Aunque Rodri comenzó su carrera en las inferiores del Atlético, llegó al Villarreal en edad juvenil, donde completó su formación durante tres temporadas antes de debutar en Primera.
Fichajes como Inversión
Además de estos casos, existen otros ejemplos de futbolistas que llegaron al club para jugar en sus categorías inferiores como claros proyectos de futuro. Son los casos de jugadores como Nicolás Jackson o Chukwueze, quienes, aunque jugaron en el equipo juvenil , no se pueden considerar estrictamente canteranos. Sin embargo, sin un proyecto de cantera como el del Villarreal, nunca hubieran llegado al club de La Plana.
Tras una inversión de poco más de un millón de euros entre ambos, el nigeriano se trasladó al Milan por algo más de 20 millones , mientras que el Chelsea desembolsó otros 38 por Jackson. Esta cifra seguirá creciendo con el reciente traspaso del senegalés al Bayern por 80 millones, ya que el Villarreal recibirá cerca del 2% gracias al mecanismo de solidaridad.
También hay otros jugadores que, sin ser canteranos al uso, dejaron una huella tanto deportiva como monetaria. Un ejemplo es Santi Cazorla, quien aportó 18 millones a las arcas del “submarino” tras pasar un año en su filial antes de dar el salto al primer equipo.
Un Verano de “Pellizcos” Millonarios
Asimismo, y lejos de estas cifras astronómicas, en los últimos meses el Villarreal ha logrado ingresos interesantes por diversos jugadores formados en sus categorías inferiores.
Los azulejeros obtuvieron 2.5 millones por el uruguayo Andrés Ferrari, traspasado al Saint Truidense belga. Además, sumaron 3.5 millones fijos ( más 1.5 en variables ) por la venta del 50% de los derechos que poseían de Andrei Ratiu al Rayo Vallecano. El rumano llegó al Villarreal en categoría infantil y completó su formación en la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza.
Por los argentinos Tiago Geralnik y Gerard Hernández , ambos vendidos al fútbol árabe, se han ingresado 2 millones de euros, mientras que la suma de las ventas de futbolistas como Víctor Valverde, Sergio Vinatea o Javi Aznar reportará un millón más.