El Sevilla busca mejorar su rendimiento a balón parado
El Sevilla continúa en su búsqueda de soluciones para asegurar su permanencia en la Primera División. En un contexto en el que escasean los argumentos futbolísticos, los rivales por la salvación recurren con frecuencia a un recurso clave: el balón parado. Esta faceta del juego no solo puede desequilibrar partidos ajustados, sino que también permite a un equipo minimizar sus carencias y mantenerse competitivo. No obstante, a pesar de contar con jugadores capaces de generar peligro en este aspecto, los hispalenses apenas lo han explotado en lo que va de la temporada.
En la presente temporada, el Sevilla ha logrado anotar cinco goles a balón parado en LaLiga, excluyendo los penaltis. En comparación con otros equipos que luchan por la salvación, supera al Elche (3) y está empatado con Mallorca y Rayo Vallecano, mientras que Valencia (7) y Alavés (8) están por delante. Curiosamente, los dos últimos clasificados del campeonato destacan entre los mejores en esta estadística, con Oviedo y Levante sumando 10 y 12 goles, respectivamente.
En cuanto al balance entre ataque y defensa en jugadas de estrategia, el Sevilla ha encajado 7 goles a balón parado, lo que le deja con un saldo de -2. El único equipo con un saldo positivo en la parte baja de LaLiga es el Alavés (+2), seguido por el Levante (0). El resto de los rivales directos presentan números negativos: Mallorca (-2), Rayo, Valencia, Elche (-3) y Oviedo (-4).
Distribución de los goles
El Sevilla ha anotado a balón parado en cinco partidos distintos; en dos de ellos, los goles fueron precedidos por un saque de banda, con Djibril Sow como autor de ambos, uno contra el Oviedo en la jornada 16 y otro contra el Alavés en la jornada 24. En otras dos ocasiones, los blanquirrojos marcaron tras un tiro libre: Nemanja Gudelj lo hizo ante la Real Sociedad e Isaac Romero ante el Betis.
Hasta el último partido contra el Atlético de Madrid, el Sevilla no había anotado tras un saque de esquina en toda la temporada. Sin embargo, Marcao estuvo muy cerca en su visita al Espanyol, cuando remató un córner lanzado por Gabriel Suazo, lo que provocó un autogol de Leandro Cabrera. "Es raro, porque dedicamos un día completo a trabajar en esto, tanto a favor como en contra, y hemos concretado muy pocas acciones de gol a balón parado. Es un aspecto que intentamos mejorar", comentó Matías Almeyda antes de su último encuentro.
Cambio con Luis García
La llegada de Luis García Plaza al Sevilla ha traído consigo modificaciones significativas en el juego a balón parado. Su asistente, Christian Moya, se encarga de preparar las jugadas de estrategia, y su influencia ha sido evidente desde el primer momento. En Oviedo, los nervionenses intentaron diversas fórmulas en tiros libres indirectos, saques de esquina e incluso saques de banda, generando varias acciones de peligro. Aunque el gol de Fede Viñas se produjo a raíz de un córner, bien podría atribuirse a un error de marcaje de Tanguy Nianzou.
Contra el Atlético de Madrid, Gudelj adelantó al Sevilla tras un saque de esquina de Rubén Vargas, un gol que resultó definitivo. García Plaza compartió una anécdota que refleja la importancia que su cuerpo técnico otorga a estas jugadas: "Me ha costado una comida para los chavales, porque dije que, si ganábamos con un gol a balón parado, me tocaba pagar. Cuando se lo cuente a mi mujer no le va a gustar, pero es lo que hay, porque creo que es un aspecto muy importante. Igual que el otro día perdimos en un balón parado donde defendimos mal, lo trabajamos bien, rematamos tres córneres iguales que el de hoy, pero las tiramos fuera y hoy las metimos dentro".
Potencial desaprovechado
Hasta ahora, el Sevilla ha logrado poco provecho de su pizarra, especialmente considerando las características de su plantilla. La envergadura de jugadores como Gudelj, Nianzou, Sow, Akor Adams o Kike Salas sugiere que tienen un mayor potencial en el juego aéreo del que han demostrado. "Rubén y Oso son buenos ejecutores a balón parado y contamos con gente que puede hacer daño. Debemos intentar aprovecharlo y trabajarlo", agregó García Plaza.
En este tramo final de la temporada, donde cada detalle cuenta para la clasificación, el balón parado se presenta como una vía rápida para mejorar el rendimiento. En un Sevilla con tantas limitaciones, desatascar partidos a través de la estrategia puede marcar la diferencia entre la permanencia y el descenso.