El Sevilla enfrenta una mala racha tras el éxito ante el Barcelona
En menos de dos meses, el Sevilla sorprendió a todos al vencer al Barcelona por 4-1, un logro que parecía inverosímil y que reavivó la ilusión de una afición ansiosa por alegrías. Este triunfo cerró una de las mejores etapas de resultados para el equipo nervionense en los últimos tres años, con 13 de 18 puntos posibles. Sin embargo, tras el parón internacional, el equipo volvió a enfrentar la dura realidad de la competición, sintiendo fuertemente el efecto efervescente de aquella victoria ante el conjunto azulgrana.
El Sevilla ha sufrido cinco derrotas en los últimos seis partidos, aunque es importante señalar que se ha medido a rivales con plantillas superiores, como el Atlético de Madrid, el Betis y la Real Sociedad. Su único triunfo reciente fue ante Osasuna, mientras que tuvo un mal desempeño contra el Mallorca y mereció más ante el Espanyol. Los números son claros, por lo que es urgente que el Sevilla sume puntos tanto en su visita al Valencia como en su próximo encuentro en casa contra el Oviedo, antes de enfrentarse al Santiago Bernabéu.
Después de la victoria sobre el Barcelona, Matías Almeyda fue el primero en advertir sobre los peligros de dejarse llevar por ilusiones pasajeras. Lamentablemente, el tiempo confirmó su advertencia, con un escaso 3 de 18 en la Liga. Ahora, su objetivo es romper una de las peores rachas del club en el siglo XXI, antes de que el nerviosismo del entorno afecte tanto a los jugadores como a los directivos.
Peores rachas del siglo
Solo hay un precedente que supera los seis últimos partidos del Sevilla. Durante el invierno de la temporada 2011/12, Marcelino García Toral logró solo 2 puntos de 21 posibles (2 empates y 5 derrotas), lo que le costó el puesto tras caer en casa ante el Villarreal (1-2). Con una buena plantilla y en el undécimo puesto de la clasificación, el asturiano fue reemplazado por Míchel, quien no pudo clasificar a los hispalenses a competiciones europeas por primera vez en ocho años.
La racha actual de Almeyda es comparable a la de otros dos entrenadores en contextos muy distintos. El más reciente también fue cesado. En la temporada 2017/18, Vincenzo Montella estuvo nueve partidos sin ganar, acumulando solo 3 puntos de 21 en Liga, aunque en ese periodo disputó una final de Copa del Rey y los cuartos de final de la Champions League. Curiosamente, su sucesor, Joaquín Caparrós, había tenido una racha similar entre marzo y abril de 2002, pero logró terminar la Liga con cuatro victorias consecutivas, quedándose a un punto de la clasificación europea.