El Valencia CF Reestructura Su Gestión Deportiva
El Valencia CF se enfrenta a un nuevo cambio en su gestión deportiva. El club, bajo la dirección de Meriton , ha decidido prescindir de quien hasta hace poco era su director deportivo, Miguel Ángel Corona , y busca implementar una nueva estructura en la gestión deportiva con la incorporación de nuevos rostros. Lo más sorprendente es que Meriton intenta reconstruir un camino que él mismo deshizo durante el mandato presidencial de Anil Murthy y LayHoon Chan.
Ron Gourlay , CEO del club de Mestalla, ha identificado que la actual estructura deportiva del Valencia no se alinea con los estándares de los clubes de élite. Es necesario contar con una infraestructura que ha ido disminuyendo en términos de efectivos a lo largo de los años. Desde que se implementaron recortes en todas las áreas del club, el área técnica quedó gravemente afectada, ya que la presencia de técnicos propios en Europa o Sudamérica ha sido prácticamente nula. En otras palabras, el club carece de los recursos necesarios. En ocasiones, se intentó convencer de que el scouting de nuevos talentos debía limitarse a la Comunidad Valenciana.
Un club más influenciado por ofertas de agentes que por la búsqueda activa de jugadores
Este ha sido uno de los principales problemas del club durante más de cinco años. En lugar de tomar la iniciativa y actuar, se ha optado por esperar y recibir propuestas. Esto ha resultado en más de un 'gol en contra'. Depender de las ofertas de agentes y intermediarios se ha convertido en una práctica peligrosa. Esta situación fue motivada por la falta de valor en sus propios recursos, que han ido disminuyendo. No en vano, cuando César Sánchez asumió el cargo, necesitaba un secretario técnico como Miguel Ángel Corona, y cuando este quedó solo, requirió de alguien de confianza para apoyarlo, lo que llevó a la incorporación de Carmelo del Pozo.
Una estructura alejada de lo que se espera en un club normal
Los clubes de fútbol deben contar con departamentos deportivos sólidos que sepan identificar talento o jugadores específicos que satisfagan las necesidades del momento. Ha sido necesario que Ron Gourlay, el CEO de fútbol, impulse a Meriton a recuperar un sistema de gestión lógica que ellos mismos dejaron en el abandono. Se busca potenciar en lugar de debilitar, contando con recursos mínimos.
La desinversión ha sido la marca registrada del Valencia durante años. Sin embargo, ahora se plantea todo lo contrario: una completa remodelación de la estructura deportiva con nuevas personas y perfiles. Esto incluye la captación y el control interno, aspectos que antes no existían debido a la filosofía del club.
Sus inicios y la interrupción del proyecto
Es importante recordar que con la llegada de Meriton se apostó por un equipo de trabajo en el que Rufete, Ayala y Salvans controlaban el mercado nacional e internacional. Incluso, algunos de ellos eran reconocidos en el extranjero, lo que otorgaba prestigio al club en el momento de negociar. Todo se desmoronó al cabo de un año, cuando Nuno quiso asumir el papel de mánager total, lo que desató una crisis que duró tres años.
Con la llegada de Mateu Alemany, la situación se estabilizó y, junto a Pablo Longoria, se lograron buenos resultados deportivos. Pero, como suele ocurrir en el Valencia, esta estabilidad fue efímera y la crisis volvió a surgir, hasta el día de hoy.
La nueva iniciativa de Gourlay: 'prueba del algodón'
Por el momento, bajo la dirección de Gourlay, esto es solo una declaración de intenciones, a la espera de que se convierta en una realidad. Antes de la próxima junta de accionistas, la carta de presentación de su presidente, Kiat Lim, se centra en omitir por completo las palabras 'proyecto deportivo'.