Expectativas Altas para Alexander Isak en Liverpool
Las miradas en Liverpool están centradas en Alexander Isak , ya que los aficionados esperan con ansias su debut en Anfield. Los periodistas locales dedican gran parte de sus preguntas a indagar si el jugador está listo para competir. Van Dijk ha reconocido que la adaptación de Isak está siendo muy positiva y confía en que podrá alcanzar el mismo nivel que mostró en Newcastle. Por su parte, Slot ha asegurado que Isak tendrá minutos de juego, aunque su condición física aún no sea óptima tras cuatro meses de incertidumbre antes de firmar con los Reds.
Este interés no es sorprendente, considerando que el campeón de la Premier League ha realizado una inversión significativa, desembolsando 150 millones de euros para fichar al delantero, una cifra sin precedentes en la historia de la liga inglesa. Las expectativas son, por lo tanto, muy elevadas. Sin embargo, antes de que Liverpool pusiera su mirada en Isak, el Atlético de Madrid fue el primero en interesarse por el delantero sueco.
Este interés surgió incluso antes de que Isak comenzara su carrera goleadora en las Islas con las Urracas . Aunque en sus seis partidos contra el Atlético solo logró una victoria (acompañada de dos empates y tres derrotas), su impacto fue notable. En su tercera y última visita al Metropolitano , Isak confirmó las expectativas del club rojiblanco durante sus tres temporadas con la Real Sociedad: ese joven de 22 años tenía el potencial para convertirse en un delantero destacado en Europa en los años siguientes.
Una Opción Inalcanzable
En efecto, tras que Sorloth, su compañero en el ataque, adelantara a la Real, Isak se destacó como lanzador de faltas, anotando el segundo gol del encuentro. Oblak esperaba el lanzamiento por encima de la barrera, pero Isak lo sorprendió buscando su propio palo. Más allá de este gol, el Atlético ya había comenzado a seguir de cerca al delantero. Al finalizar la temporada, Isak se convirtió en uno de los nombres considerados para reforzar al equipo. Con 43 goles en tres años en Anoeta, impresionó tanto a los directivos como a Simeone. Sin embargo, su fichaje nunca se concretó.
Esto se debió principalmente a que su llegada implicaría entrar en una competencia económica en la que el Atlético no contaba con suficiente músculo financiero. Su rendimiento tampoco pasó desapercibido en la Premier League, lo que llevó a la Real a ver una oportunidad para hacer una buena venta. Así, el fuerte interés del club rojiblanco no fue suficiente. Newcastle presentó una oferta de hasta 77 millones de euros, lo que dejó poco margen para la negociación. El resto es historia: Isak continuó generando ingresos con sus traspasos (la Real había pagado 15 millones al Dortmund en 2019), mientras que el Atlético se conformó con la opción más asequible: el regreso de Morata.