Incidentes en el Partido: Disputas y Tensión en el Césped
El cuarto árbitro mostró el cartel con el tiempo de descuento y, de inmediato, se desató una serie de incidentes en el campo. Aunque solo se añadieron tres minutos, durante ese tiempo se vivieron intensas disputas que trascendieron el juego. Todo comenzó con una entrada tardía sobre Arda Güler, lo que incrementó la tensión hasta que el árbitro decidió enviar a todos a los vestuarios.
El árbitro, Turpin, señaló que el balón había salido por la línea de cal. Sin embargo, el turco no detuvo su avance y Rúben Días, visiblemente alterado, le propinó una fuerte entrada. Esta acción encendió aún más los ánimos. Con el número 15 en el suelo, la situación culminó con una conversación entre el árbitro y los jugadores en un intento de calmar los ánimos, pero no logró su objetivo. Brahim, el jugador más alterado del Real Madrid, tuvo un enfrentamiento primero con Rodri y luego con Días. Aunque el balón volvió a rodar, la calma no duró mucho.
Codazo sobre Vinicius y la reacción de Brahim
Un pase largo llegó a Vinicius, quien desbordó en velocidad, pero terminó en el suelo tras recibir un codazo de Khusanov. La falta era clara, lo que generó una nueva oleada de tensión. En medio de la disputa, ocurrió un choque entre Brahim y Rúben Días, que llevó al portugués a buscar al asistente y luego a Turpin para que revisaran las imágenes. En ese instante, Donnarumma se acercó al centrocampista del Madrid, empujándolo para alejarlo del tumulto.
Ante esta situación, Turpin decidió intervenir. Con el silbato en la boca, ordenó que todos se dirigieran a los vestuarios. Sin embargo, las cuentas pendientes en el campo eran evidentes. Haaland se acercó a Arda Güler en un intento de calmar los ánimos, mientras que Brahim se alejaba conversando con Cherki. Donnarumma, descontrolado, expresaba su frustración mientras miraba a Rüdiger, quien solo sonreía mientras se retiraba por el túnel de vestuarios.