La Historia de Alfredo Di Stéfano y su Impacto en el Fútbol Argentino y Español
Alfredo Di Stéfano es considerado una de las figuras más emblemáticas del fútbol del siglo XX. A pesar de su grandeza, nunca tuvo la oportunidad de jugar en un Mundial. Viajó con la selección española al Mundial de 1962 , pero una lesión lo dejó fuera de la competición, privando a España de su mejor jugador en un torneo donde eran favoritos, y el equipo regresó a casa tras solo tres partidos.
Di Stéfano representó a dos selecciones nacionales. Su nacionalidad española fue formalizada a finales de 1956, aunque su publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se realizó el 19 de marzo de 1957, a través de una orden del Ministerio de Justicia que concedía cartas de naturaleza.
Antes de convertirse en español, Di Stéfano jugó seis partidos con la selección argentina, contribuyendo a la victoria en la Copa América de 1947. El contexto de esa competición es difícil de imaginar hoy en día. En el fútbol actual, es complicado satisfacer a todos los aficionados con una lista de convocados, pero en 1947, Argentina llevó la democracia al extremo. Ante la gran cantidad de estrellas, el directivo Tomás A. Ducó propuso un plebiscito para que la afición eligiera al once inicial.
Bajo la dirección de Guillermo Stábile , este experimento popular dejó fuera a jugadores consagrados como Vicente de la Mata, Adolfo Pedernera y Rinaldo Martino . Una de las sorpresas fue que el joven Alfredo Di Stéfano, de 21 años y estrella emergente de River, quedó en el banquillo, ya que aún no había debutado.
Sin embargo, La Saeta Rubia pronto cambió la decisión del público: ingresó como sustituto a los 30 minutos del segundo partido contra Bolivia, se adueñó de la titularidad y cerró el torneo con una actuación impresionante, anotando seis goles en seis partidos: uno contra Bolivia, Chile y Perú, y tres contra Colombia.
La Copa América, celebrada en Ecuador, fue un paseo para la Albiceleste, que prácticamente hizo del estadio Capwell de Guayaquil su casa, dejando escapar solo un punto tras empatar con Chile. Con un dominio absoluto, Argentina se coronó campeona, logrando su noveno título continental y superando a Uruguay, siendo este su tercer triunfo consecutivo.
Aquella Copa América de 1947 es recordada no solo por su particular método de selección, sino también porque fue la única vez que Di Stéfano vistió la camiseta argentina. Poco después, una huelga de futbolistas lo llevó a jugar en Colombia con el Millonarios y, posteriormente, a España con el Real Madrid .
El año 1948 se presentaba lleno de promesas para Alfredo Di Stéfano. Era el mejor jugador argentino, había ganado el campeonato con River, y fue el máximo goleador de la competición con 27 goles. Además, había debutado con la selección en la Copa América de Ecuador, llevando a su país al título y siendo el máximo artillero con seis goles. En ese año, conocería a Sara Alicia, una porteña de ascendencia gallega y seguidora de Boca Juniors, quien se convertiría en su esposa. Sin embargo, el 1 de enero de 1948, La Saeta Rubia no sabía que ese año lo alejaría de su país.
Desde el 4 de junio de 1946, Juan Domingo Perón había hecho del deporte, especialmente del fútbol, una de las bases de su política popular. Por ello, el General se sintió profundamente dolido y traicionado cuando, en noviembre de 1948, los futbolistas profesionales argentinos se declararon en huelga. Esta fue la primera huelga en el fútbol argentino desde 1931, cuando los jugadores detuvieron sus actividades en protesta por la ‘ley del candado’, que restringía la libertad de contratación.
La huelga se prolongó y Di Stéfano se convirtió en el líder del movimiento. La huelga de futbolistas pasó a ser conocida como la Huelga de Di Stéfano . El conflicto duró meses y generó preocupación en Perón, quien temía que afectara el próximo campeonato y, por ende, su gobierno. Desde la Casa Rosada, se ordenó al ministro de Comunicaciones, Óscar Nicolini , que liderara las negociaciones. Eva Perón también intervino para intentar desbloquear la situación. En 1948, se realizó la primera inscripción de los campeonatos de fútbol Evita y Juan Perón, que hoy movilizan a más de 200,000 niños argentinos.
El 4 de mayo de 1949, el Ministerio de Trabajo aceptó las demandas de los futbolistas, pero estableció un salario tope de 1,500 pesos, lo que provocó un éxodo masivo de los mejores jugadores, incluido Di Stéfano, quien nunca volvió a jugar con Argentina.