La situación de Jon Morcillo en la UD Almería
La situación de Jon Morcillo, uno de los fichajes más destacados del mercado invernal, ha generado preocupación no solo en la UD Almería, sino en toda la Segunda División. El jugador decidió unirse al conjunto rojiblanco, rechazando incluso ofertas de clubes de Primera División, como él mismo confesó durante su presentación a mediados de enero. Morcillo dejó el Albacete tras una temporada excepcional y un buen inicio en la actual campaña, pero su protagonismo fue disminuyendo, lo que lo llevó a buscar nuevos horizontes en el mercado de invierno.
La UD Almería, y en particular su entrenador Rubi, habían estado buscando un extremo izquierdo con las características de Morcillo. Su incorporación respondía a la evidente necesidad de reforzar una posición que carecía de un jugador natural con capacidad de desborde, habilidad en el uno contra uno y buena entrega de centros desde la línea de fondo. El club almeriense oficializó su fichaje el 15 de enero, y solo dos días después, Morcillo debutó con la camiseta rojiblanca. Rápidamente, comenzó a convencer a Rubi, logrando establecerse en el once titular.
Entre principios de febrero y mediados de marzo, el extremo vasco fue titular en seis de los siete partidos jugados por el equipo. Su única aparición desde el banquillo fue en el Carlos Belmonte, ante su exequipo, donde ofreció una magnífica asistencia a Arribas en el último minuto, ayudando al equipo a rescatar un punto. Sin embargo, tras la derrota por 2-0 contra el Zaragoza el 14 de marzo, la situación cambió drásticamente. Desde entonces, Morcillo no ha vuelto a ser titular en ninguno de los diez partidos disputados por la UD Almería, acumulando más de dos meses sin salir de inicio.
En esos diez encuentros, Morcillo ha sumado solo 206 minutos de juego, distribuidos de la siguiente manera: 26 minutos ante la Real Sociedad B, 36 frente al Castellón, 31 contra el Leganés, 12 ante el Racing, 9 frente al Málaga, 18 contra el Granada, 23 ante el Mirandés, 34 contra el Burgos y 17 ante Las Palmas. Resulta difícil entender por qué Rubi ha decidido subutilizar a uno de los fichajes más importantes de enero, considerado uno de los activos más diferenciales de la plantilla en esta etapa de la temporada.
La decisión parece estar motivada exclusivamente por cuestiones deportivas y técnicas. Sin embargo, es complicado justificar la falta de oportunidades desde el inicio para un futbolista que ha demostrado su valía con actuaciones destacadas al salir desde el banquillo, como la asistencia en Albacete, el pase de gol a Baptistao en la victoria ‘in extremis’ ante el Málaga, o el penalti que provocó en el UD Almería Stadium, el cual él mismo ejecutó con éxito.