Peio Uralde y la Final de Copa entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid
Peio Uralde volverá a vivir una final de Copa entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, esta vez apoyando al equipo que lleva en su corazón, el txuriurdin . En la final de hace 39 años, se enfrentó a sus amigos, ya que jugó con el Atlético tras su fichaje el verano anterior.
Estos días, Uralde ha recordado aquella final de 1987, a pesar del tiempo transcurrido. “¡Claro que me he acordado de aquella final al ver que se repite ahora! Han pasado muchos años, pero los momentos especiales son difíciles de olvidar y guardo un gran recuerdo de aquella final, que fue muy significativa para mí”.
El delantero vitoriano, quien ha sido un ferviente seguidor del txuriurdin, fue traspasado al Atlético de Madrid en el verano de 1986, lo que lo llevó a jugar por un título contra su Real. “Fue extraño jugar contra la Real. Llegué a esa final tras haber anotado un gol en Liga, el cual celebré, porque creo que siempre hay que celebrar los goles, incluso los de entrenamiento, con respeto. Pedir perdón no es algo que me convenza... Intenté disfrutar de la final, aunque perderla fue doloroso”.
Uralde comparte con MARCA dos anécdotas memorables de ese enfrentamiento entre su amado equipo, con el permiso del Deportivo Alavés, y el Atlético. “Siempre salgo a ganar, como te dije, marqué a la Real y lo celebré. Perder aquella final fue duro, pero esa misma noche algunos del Atlético salimos a tomar algo y nos encontramos con los de la Real, con quienes estuve hasta tarde. Curiosamente, tres días después de la final, ya había planeado unas vacaciones con ‘Txiki’ Begiristain, José Mari Bakero y Luis Mari López Rekarte. Fue raro enfrentarme a ellos y luego irnos de vacaciones juntos. Me tomaron el pelo por haber perdido”.
Las vivencias del entonces delantero son numerosas. “Mis padres, como buenos padres, preferían que ganara su hijo y fueron los únicos que animaron desde la grada del Atlético de Madrid, mientras muchos amigos, como era de esperar, estaban en la grada de la Real. Siempre he sido de la Real; de niño, mi padre me llevaba a ver al Alavés en Mendizorroza, pero mi corazón siempre ha estado con la Real. Tuve la suerte de jugar tres años en el Sanse y siete en el primer equipo”.
Uralde fue sustituido antes de la prórroga y no tuvo la oportunidad de lanzar un penalti decisivo ante Arconada. “Se dice que los penaltis son una lotería, pero también influyen la serenidad, la confianza y la tensión que sienten tanto los que lanzan como los porteros que intentan detenerlos. En broma, siempre he dicho que Luis Aragonés, nuestro entrenador, se equivocó al cambiarme antes de la tanda, porque yo siempre le metía goles a Arconada... En serio, cuando llegamos a los penaltis, sabíamos que enfrente teníamos al mejor portero de España y uno de los tres mejores de Europa”.
39 años después, la final entre la Real y el Atlético se repetirá y el canterano txuriurdin tiene claro a quién apoyará. “¡Claro que voy con la Real, soy de la Real! Tuve la suerte de jugar en un club como el Atlético, en una época en que los traspasos no eran tan comunes, y disfruté mucho ese año. Busqué ganar en la final, pero la Real me ha marcado profundamente y quiero que gane la Real”.
Al hablar de favoritos, Uralde tiene su opinión. “Lo normal, como entonces, es que gane el Atlético, dado su presupuesto y el nivel de sus jugadores, algunos campeones del mundo. Sin embargo, en un solo partido, la Real también tiene muchas posibilidades de ganar y salir campeona, como ocurrió en 1987”.
El exfutbolista y ahora agente admite que su corazón influye al destacar a algunos protagonistas de esta final. “Del Atlético, me quedo con Julián y Griezmann, a quien admiro tanto dentro como fuera del campo. Y de la Real, no soy objetivo, ya que representamos a algunos jugadores, como Beñat Turrientes y Jon Martín, que me parecen excepcionales. ¡Lo de Jon Martín, con solo 19 años, es espectacular, es un central de altísimo nivel! ¿La Real sin un delantero puro? Creo que Oyarzabal ha demostrado que puede ser un 9, un 10 y un 19, porque puede desempeñar múltiples roles en el campo”.