Revolución Tardía en el Real Zaragoza Tras Derrota ante el Albacete
El reciente partido del Real Zaragoza contra el Albacete , que resultó en una derrota merecida, ha marcado un punto de inflexión en la planificación del club. El entrenador Rubén Sellés había estado defendiendo públicamente a sus jugadores durante todo el mes de enero, insistiendo en que no era necesaria una revolución en la plantilla.
A pesar de que el equipo aragonés ha estado en posiciones de descenso desde el inicio de la liga y era evidente la falta de recursos en la plantilla, Sellés mantuvo su postura hasta que la situación se volvió insostenible. Era consciente de las dificultades que enfrentaba para asegurar nuevos fichajes, y todo se dejó para el final, como ocurrió en el verano, en la esperanza de que surgieran oportunidades interesantes. Una planificación deficiente...
Sin embargo, todo cambió tras el partido en el Carlos Belmonte . El técnico se dio cuenta de que el equipo podría descender a la Primera RFEF si no se realizaban cambios significativos, y criticó abiertamente a sus jugadores tras un encuentro decepcionante. Además, la reciente noticia de las lesiones de cuatro jugadores clave— Kodro, Guti, Keidi Bare y Toni Moyá —complicó aún más la situación para los próximos meses.
En un intento desesperado, Sellés optó por una revolución en la plantilla, que culminó con la incorporación de cuatro nuevos jugadores en los últimos dos días del mercado de fichajes, algunos de los cuales habían sido rechazados semanas antes. En total, el Zaragoza ha sumado seis nuevos rostros que deberán transformar un equipo que ha estado pidiendo ayuda desde hace tiempo.
Consecuencias de la Inacción
No obstante, todos coinciden en que esta transformación debió haberse realizado antes. El Real Zaragoza dejó pasar todo el mes de enero, en el que solo un fichaje, Rober González , participó en la última jornada. Las consecuencias de esta inacción han sido costosas, ya que los aragoneses han terminado el mercado aún más alejados de la salvación, a cinco puntos.
Una vez más, Txema Indias, Fernando López, Mariano Aguilar y otros directivos han demostrado que el Real Zaragoza les queda grande, y que sin una planificación adecuada es imposible obtener buenos resultados. Durante este periodo de fichajes, se han alimentado de ofertas, y prácticamente ninguno de los objetivos prioritarios en su lista ha llegado al club.
Falta de Compromiso de los Propietarios
Los propietarios también han fallado , prometiendo que proporcionarían todas las herramientas necesarias para reforzar el equipo. Sin embargo, la situación económica y de fichajes durante este mercado de enero ha sido surrealista. Con el límite salarial comprometido por contratos de jugadores intrascendentes, el Real Zaragoza ha observado cómo otros equipos se reforzaban mientras ellos no podían hacer lo que necesitaban.
Con esos contratos onerosos, fue difícil lograr la salida de jugadores. De hecho, todos se han quedado, y Sellés trabajará con una plantilla de 29 futbolistas , donde la mayoría de los jugadores con los salarios más altos serán suplentes. Ojalá que esta revolución necesaria dé sus frutos y que los nuevos fichajes sean los correctos para salvar al equipo de un descenso que se ha estado anticipando desde hace meses. Por ahora, me quedo con la sonrisa de Sellés al salir de la Ciudad Deportiva tras cerrarse el mercado. Desde su llegada a la capital del Ebro, nunca se le había visto sonreír. Así que aún hay un atisbo de esperanza.