El Atlético de Madrid Celebra la Final de la Copa del Rey en el Metropolitano

El Atlético de Madrid Celebra la Final de la Copa del Rey en el Metropolitano

La final de la Copa del Rey no solo se vivió en La Cartuja, en Sevilla, sino que el Metropolitano también se vistió de gala para un acontecimiento histórico del club rojiblanco. El ambiente en el estadio fue excepcional, en sintonía con el desarrollo del partido que se celebraba a más de 500 kilómetros de la capital española.

El Atlético de Madrid organizó una fiesta en su estadio, habilitando una 'FanZone' desde el inicio de la tarde, hasta la apertura del Metropolitano, para que aquellos aficionados rojiblancos que no pudieron desplazarse hasta Sevilla también pudieran disfrutar y vibrar con su equipo desde la distancia. Nueve pantallas gigantes de 15m x 8,5m unificaron las miradas de los 35.000 aficionados que no quisieron perderse esta final de Copa ante la Real Sociedad.

Una Final de Infarto

El gol de Barrenetxea a los 16 segundos de partido dejó en silencio al Metropolitano, donde muchos aficionados aún no habían tomado asiento. Sin embargo, la afición no cesó en su apoyo a los suyos en los momentos posteriores al 0-1. El tanto del empate de Lookman reavivó a la afición colchonera, que animó a los dirigidos por Simeone desde la distancia.

La incredulidad se apoderó del Metropolitano con el penalti de Musso, que permitió a Oyarzábal marcar el 1-2 desde los once metros. Este gol dejó a más de un aficionado contrariado durante el descanso. Cuando todo parecía decidido, Julián apareció para revivir al Metropolitano, que estalló con el empate del argentino. Tres "uy" resonaron casi de forma consecutiva en el estadio con las oportunidades antes del tiempo extra de Baena, Sorloth y Llorente, así como con el disparo al travesaño del '19' del Atlético, ya en la prórroga.

Y llegó la inevitable tanda de penaltis. Cada celebración de la afición rojiblanca por los aciertos de su equipo desde los once metros se vio opacada por los goles del conjunto 'txuri-urdin'. Hasta el penalti de Pablo Marín, que finalmente rompió la decepción y tristeza de la afición rojiblanca. No pudo ser en esta ocasión. Sin embargo, el Atlético de Madrid puede presumir de su afición, como quedó demostrado en el Metropolitano.

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