Levante enfrenta desafíos en casa para evitar el descenso
Las últimas campañas en la Primera División han presentado un reto particular para el Levante: su desempeño como local. Este aspecto es crucial para mantener opciones de salvación, pero el equipo granota no ha logrado superar esta barrera. Hace cuatro temporadas, una racha de media liga sin ganar en casa resultó en su descenso, convirtiéndose en una especie de 'espada de Damocles' que los condenó. El equipo llegó tarde para aprovechar la oportunidad de mantenerse en la categoría y ahora debe aprender de esa experiencia en su actual regreso a la máxima categoría del fútbol español.
En el Ciutat de Valencia, el balance es preocupante. Hasta ahora, el Levante ha disputado cinco partidos como local, con un resultado muy negativo: un empate y cuatro derrotas. Aunque han enfrentado a equipos de renombre como el Real Madrid y el Barcelona en este periodo, las actuaciones en los demás encuentros no han sido suficientes para sumar puntos.
Por el momento, el equipo se sostiene gracias a sus números como visitante. De los nueve puntos acumulados, ocho han sido obtenidos lejos del Ciutat, gracias a dos victorias y dos empates. No están completamente descolgados, pero es imperativo que reaccionen en casa antes de quedar rezagados.
La campaña 2021-2022: medio año sin ganar en casa
Jugar en el Ciutat se ha convertido en un lastre. En la campaña 2021-2022, el equipo no logró ganar ni un solo partido en la primera vuelta, acumulando seis empates y tres derrotas en nueve encuentros. En la segunda vuelta, mejoraron su rendimiento, terminando con un balance de 5 victorias, 7 empates y 7 derrotas, pero no fue suficiente para evitar un descenso traumático a Segunda División.
Próximos desafíos en casa: Athletic, Villarreal y Real Sociedad
Actualmente, esta es la gran asignatura pendiente del Levante. De aquí a las vacaciones navideñas, recibirán en el Ciutat al Athletic de Bilbao el próximo sábado, y en diciembre también enfrentarán al Villarreal y a la Real Sociedad. Estas dos jornadas consecutivas, programadas para el 14 y 21 de diciembre, se perfilan como finales para romper con este maleficio que podría conducirlos a la condena.