Presentación de la lista de jugadores para el Mundial 2026 de España
Luis de la Fuente anunciará mañana la lista de 26 jugadores que representarán a España en el Mundial 2026. Este anuncio se realiza en un contexto normativo estricto y con plazos bien definidos. De la Fuente es el sucesor del primer seleccionador que llevó a España a un Mundial, un honor que corresponde al dermatólogo vitoriano Amadeo García de Salazar.
Sus dos primeros partidos al frente de la selección fueron para clasificar a España al Mundial, enfrentándose a Portugal. El tercer partido, el 27 de mayo de 1934, marcó el debut de España en una Copa del Mundo, con una victoria de 3-1 ante Brasil en Génova.
En ese encuentro, la selección se presentó con 21 jugadores, uno menos de los permitidos por la FIFA. Existen numerosas referencias sobre ese Mundial en Italia que mencionan a Hilario, delantero del Madrid, como parte de la expedición española.
Sin embargo, mientras España se preparaba para su debut ante Brasil, Juan Marrero Pérez, el verdadero nombre del delantero canario, se encontraba en Madrid, disfrutando de unas cervezas en la Gran Vía cada tarde y disfrutando de un regalo que había recibido de un directivo del Madrid: unos terrenos en el Paseo de la Castellana, como premio por su gol en la final de Copa y su tanto decisivo el 6 de mayo ante el Valencia en Montjuïc.
Baja por exámenes
España, con la urgencia de un novato, envió una primera lista a la FIFA, pero decidió realizar tres cambios. El defensa del Sporting, Perico Pena, se lesionó, siendo reemplazado por el madridista Ciriaco. Los padres de Pedro Regueiro le dijeron que no podría ir al Mundial, ya que tenía exámenes y sus calificaciones no eran las mejores.
Poco después de viajar, el seleccionador decidió que era preferible prescindir de Marín (Atlético de Madrid) para fortalecer el ataque con Hilario. La FIFA aprobó las salidas de Pena y Regueiro, así como la entrada de Ciriaco. Sin embargo, no hubo novedades sobre Hilario, quien tenía las maletas listas para un viaje a Italia que nunca se llevó a cabo.
El 23 de mayo se informó que la Federación había dado instrucciones a Hilario para estar preparado ante cualquier eventualidad. El 25 se reiteró la información. El 27, España ganó a Brasil y no se volvió a mencionar el tema.
Un escayolado a bordo
La portería es uno de los puntos de interés en la lista de Luis de la Fuente. En el Mundial de Italia, también había un De la Fuente, un delantero del Athletic llamado Ramón, conocido simplemente como Lafuente. En la lista de García Salazar de 1934, la portería generó debate. Zamora era intocable, pero Nogués (Barcelona) y Guillermo Eizaguirre (Sevilla) se alternaban en el banquillo del Divino. En el doble enfrentamiento contra Portugal en marzo, cada uno jugó un partido.
La temporada de Eizaguirre había sido excepcional, lo que generó discusión sobre su inclusión. Así describía Ricardo Zamora a Eizaguirre en enero de 1934 en las páginas del Ya: “He dejado para el final a Guillermo Eizaguirre, cuando debería haber comenzado por él. Su seguridad y estilo, junto con su valentía, lo hacen, en mi opinión, el guardameta más calificado para ocupar la portería internacional”.
No obstante, el debate no prosperó.
A principios de mayo, en un partido amistoso de bajo perfil en Jerez, Eizaguirre sufrió una fractura en el brazo izquierdo. Se informó erróneamente que era el derecho, pero las fotografías no dejan lugar a dudas. No fue el único que sufrió en el encuentro; “El jugador del Jerez, medio izquierdo Paulino , recibió una patada en la boca, lo que le ocasionó la pérdida de tres dientes. Su estado es grave”, se leía en la prensa del 2 de mayo tras el amistoso.
Eizaguirre tuvo que ser escayolado y se le recomendó un mínimo de 45 días con el brazo en cabestrillo. Esto significaba su adiós al Mundial, ya que el propio Eizaguirre había sido avisado por el seleccionador de cara a los partidos de preparación contra el Sunderland.
El 23 de mayo, la selección española abordó el Conte Biancamano en Barcelona, el mismo barco en el que viajaba su rival, Brasil. Y en la expedición, con su brazo escayolado, estaba Eizaguirre, quien se sentía parte del equipo.
El Sevilla, quizás con un sentimiento de culpa, costeó el viaje de Guillermo para que pudiera estar al lado de sus compañeros en Italia.
Con cocinero
La inclusión de un cocinero en la expedición de la selección sorprendió a muchos. Era algo inédito. El elegido fue Francisco Blanch, a quien el seleccionador y el doctor Aguirre le pidieron que se basara en recetas vascas y catalanas.
La prensa trató el tema con ironía: “¡Mala idea! Ya no se podrá culpar a la comida local si se pierde”.